jueves, 1 de octubre de 2015

La traición de los periodistas

Si este mundo fuera lo suficientemente sensato se preguntaría, todos los días, por qué es así: por ejemplo: por qué existe esa inhumana mayoría de gente que sigue al PP, un partido absolutamente corrupto que ha hecho objeto de su actividad el enriquecimiento a muerte de todos sus componentes, lo que "a fortiori" supone el empobrecimiento, a muerte también, de todos sus conciudadanos.
 
Y cómo esto ha sido posible.
 
La vida es, ha sido siempre una lucha a muerte entre el bien y el mal, Ormuz y Ahriman, romanos y cartaginenses, alemanes contra los aliados, liberalismo "versus" comunismo. 
 
Y esto  tiene que ser siempre así porque la naturaleza humana lleva implícita, a lo que parece, en sí misma el instinto de dominación.
 
El hombre, está demasiado claro ya, es, sobre todo un “dominus”.
 
Tiende a adueñarse de todo lo que se halla en su ambiente. Y ese instinto es tan poderoso que deviene en incoercible, en irresistible, porque no es sino el miserable trasunto del puro instinto de conservación y va ínsito en el fondo del alma humana.
 
Y esa lucha, que antes decíamos que siempre ha existido en la historia, se concreta en nuestro tiempo en la de dos grandes corrientes del pensamiento: liberalismo contra marxismo.
 
El hombre normal, el hombre corriente, el hombre sensato tiende, por su propia a naturaleza a pensar, "cogito, ergo sum", a intentar averiguar el porqué de todas las cosas, no fue, pues, nada extraño que se planteara el porqué y el cómo del funcionamiento de la economía.
 
Economía, como casi todas las palabras científicas, viene del griego “ekonomos” que significa elegir. Que es lo que hace el hombre continuamente. En todo momento, nosotros elegimos entre descansar y trabajar, entre el ocio y la producción, y no se sabe bien todavía cuál de ambas tendencias es la más profunda en el ser humano.
 
Así, a primera vista, se me antoja que quizá sea la de producir porque sin un buen trabajo productivo el hombre no alcanza el "status" necesario para descansar bien.
 
De modo que los que desde siempre pretendieron hacer de la economía una ciencia hubieron de plantearse la cuestión de cuál era el fundamento necesario para que ésta opere más científicamente, más lógicamente.
 
Adam Smith, von Misses, Hayek, Popper, Friedman "et altri" apostaron decididamente por el mercado y su absoluta libertad y por eso han sido denominados liberales, Marx, Engels, Adorno, Marcuse y, hoy, Habermas, apuestan por una teoría que exige que sobre las leyes del mercado actúe decididamente el factor social de tal manera que las plusvalías que el mercado produce no vayan siempre en la misma dirección, lo que provoca el paralelo enriquecimiento de los plutócratas y el empobrecimiento de los auténticos productores de la riqueza, los trabajadores.
 
Las ideas marxistas son tan naturales, están tan de acuerdo con la esencia de la naturaleza humana, están también tan de acuerdo con la ética, que su aparición provocó el pánico en los intelectuales conservadores, y uno de ellos, un oscuro bibliófilo italiano, Lampedusa, lanzó la máxima que ha determinado el rumbo de la historia: es preciso que todo cambie para que todo siga igual. Se trataba de que pareciera que el mundo tenía en consideración los derechos esenciales de los trabajadores por encima de cualquier otra cosa, que el "statu quo" del mundo era ya insuperable, lo que el usaniano japonés Francis Fukuyama consagró con su célebre libro El fin de la historia. O sea que el mundo era ya tan perfecto, que no se podía avanzar más puesto que era realmente insuperable.
 
Esta era una falacia tan patente, cuando según las más fiables estadisticas las cuatro quintas partes de la humanidad pasan hambre, que no hubiera podido sostenerse nunca sin el apoyo de los grandes traidores a la causa del bien en el mundo, los periodistas.
 
Un periodista o no es nada o es un mensajero de la verdad, es esa sacrificada persona que se ocupa en averiguar qué es lo que sucede realmente en todos los acontecimientos del mundo y de la vida para, luego, venir a contárnoslo. Ni más ni menos.
 
Pero ¿qué es lo que hace realmente? Todo lo contrario. Sí, efectivamente, investiga y descubre la verdad, con entrega y profesionalidad pero para manipularla y engañarnos.
 
Porque aparte eso que hemos dado en llamar “free lander”, esos lobos solitarios del periodismo, todos los periodistas del mundo escriben para sus patronos, que son los que les pagan sus salarios, el salario del miedo, y, por lo tanto, qué triste la naturaleza humana, escriben lo que quieren éstos, de tal modo que en la prensa corriente y moliente sólo se puede leer lo que interesa realmente a sus dueños, los plutócratas, que tienen los miles de millones de dólares necesarios para publicar un periódico, hacer cine, o lanzar al aire emisoras de tv y de radio.
 
Por eso, un fenómeno como el comportamiento de la actual sociedad española es posible, con una masa indocumentada de gente que vota en mayoría a un partido que sólo se preocupa de favorecer a las clases adineradas,o sea, a ellos mismos, y paralelamente empobrecer a esas falanges infinitas de miserables que besan las botas claveteadas que los aplastan contra el suelo.
 
Contra esta ideología, contra esta manera de actuar, se levantó hace ya mucho tiempo una nueva doctrina que defiende que el mundo es de todos los que lo habitan por igual y con el mismo derecho. Su denominación teórica es marxismo, comunismo.
 
Su idea esencial es que la riqueza sólo proviene de las materias primas existentes por naturaleza en este mundo que pertenece por igual derecho a todos los que lo habitan y del trabajo que los hombres realizan con ellas.
 
La idea es tan simple y tan verdadera, o sea concuerda tan íntegramente con la realidad, que es difícilmente impugnable desde cualquier punto de vista, si no se manipulan los argumentos.
 
Y esto último es lo que se hace.
 
Al comunismo se le teme tanto precisamente por su auténtica realidad que desde su aparición es objeto de un coordinado ataque por todas las fuerzas reaccionarias del mundo.
 
Y se le ataca no sólo desde los libros y los medios de comunicación sino también con una acción coordinada de toda las fuerzas económicas del mundo porque es su enemigo mortal.
 
Una acción sistemática y coordinada de prensa,radio,cine y tlevisión ha acabado por dar con este gigante, que parecía invencible, en el suelo y esa increíble maniobra que se inició, como no, en los Usa, mediante el mccarthysmo, ha terminado por imponerse de tal manera que ahora cualquiera puede destruir la buena fama política de su adversario apostrofándole con la palabra comunista como está haciendo, por ejemplo, Aguirre respeto a Carmena, y con tal eficacia que ésta en lugar de defenderse diciendo: "comunista, sí, ¿y qué?", se defiende como de la peste de que el referido vocablo pueda atribuírsele, hasta qué extremos de degeneración verbal hemos llegado.
 
Y la culpa es de la jodida, de la canallesca prensa que no sólo no defiende una de las ideologías más nobles y desinteresadas que existen, sino que la persigue a muerte porque sabe que si se impusiera en el mundo su reinado de mistificaciones y falsedades se acabaría para siempre.
 
 

5 comentarios:

Futbolín dijo...

LO QUE EL VIENTO DE CATALUÑA SE LLEVÓ
Javier Gallego

http://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/viento-Cataluna-llevo_6_436466393.html

bemsalgado dijo...

Ya quedó resuelta la incidencia, José.

Noticia de ayer sobre Periodistas:

http://www.eldiario.es/desalambre/alcalde-frances-puerta-refugiados-bienvenidos_0_436056838.html

Un alcalde francés va a las casas de los refugiados sirios para decirles que "no son bienvenidos"

...el ultraderechista Robert Ménard, que cuenta con el apoyo del Frente Nacional (FN).

Robert Ménard ( en su día fundador de Reporteros Sin Fronteras) increpa a un joven con camiseta amarilla.

El saludo: "No es bienvenido".

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

amigo bem: gracias por tu interés y por tus noticias.

Un abrazo,

bemsalgado dijo...


http://www.lavozdegalicia.es/noticia/television/2015/10/02/canal-florentino-perez/0003_201510G2P57993.htm

Un canal para Florentino Pérez

02 de octubre de 2015.

Sorprendió, y mucho, el reparto de los seis nuevos canales de TDT decretado por el Gobierno del PP. Supongo que poderosas razones de interés general respaldan que uno de los premios gordos del concurso, un canal en alta definición de alcance estatal haya caído en manos del influyente empresario Florentino Pérez, controvertido presidente del Real Madrid, tal vez algún día las sepamos.

Imagino que el 99 % de la población española de todas las edades ya celebra poder sintonizar desde su casa, en abierto y con excelente calidad de imagen los contenidos de la televisión del club blanco, hasta ahora condenada a la supuesta marginalidad de las plataformas de pago y que en el futuro se perfila como indiscutible referente de la «expresión libre y pluralista de ideas y corrientes de opinión».

Este era una de los criterios de valoración fijados por el Gobierno para un concurso que también refuerza el poder de los dos conglomerados que dominan el panorama audiovisual en España, Atresmedia y Mediaset, y que insufla vida a la tele de los obispos, hasta ahora alquilada en una frecuencia de Veo TV.

En 13 TV seguirán las misas. Y en Real Madrid TV habrá homilías pomposas. Y tal vez en otro canal alguien cante aquello de «Hala Madrid, hala Madrid, el equipo del...»

Futbolín dijo...

Entre una España que muere y otra que bosteza, hay otra que da asco
Lucas Leon Simón

Asco. Hay una corrupción envolvente. Un surrealismo de políticos navegando entre la mentira y el euro robado. Están la Gurtel, la Púnica, los ERES, los fondos de formación, un ministro fraile que condecora a vírgenes de madera policromada…
Náusea. Una jauría del discurso fatuo, una arrogancia de promesas que se evapora en horas. No es que no se cumpla nada de lo que se promete, es que se hace lo contrario, un remedo en desfavorable de la honestidad. El vicio en forma de papeleta de urna.
Vómito. El chalaneo de los escaños. “Hemos ganado las elecciones”, aunque se haya perdido la mitad del electorado y las tres cuartas partes de las escaños. La manipulación en uso propio de la “mayoría silenciosa”. “Tengo mis (pírricos) votos y los de todos de los que no han votado”. La estadística al servicio del fraude.
Repugnancia. Bárcenas. Rato. Granados. Felipe. Chaves. Fabra. Más. Matas. Mato. Griñan. Blesa. Pujol. El Bigotes. Cospedal. Millet. Castedo. Rita. Botella. Aguirre. Aznar. Rajoy. Los Borbones. La Corona. El Congreso. El Senado. El Consejo de Ministros. Los Jueces. El Gobierno.
Arcada. Un ex presidente, imputado por mil delitos: alzamiento, blanqueo, prevaricación… siete millones por aquí, cuentas en las Bahamas por allá… en la calle, en su yate, recibido por un ministro. Una mujer en paro que robó biberones en un supermercado, dos años en la cárcel.
Angustia. Leyes mordaza. Reformas laborales para cautivar y desarmar al ejército obrero. Bancos rescatados con 90.000 millones del dinero de todos y sin recuperar. Defunción de la sanidad, la educación y la cultura. Pensiones recortadas. Co y Re pago de medicamentos. Asquerosas condenas de cárcel a huelguistas por sus derechos.
Vahído. Ex presidentes que predican el fascismo, que muerden y tiran el veneno de sus puertas giratorias y consejos de administración. Tarjetas blacks. Cajas de ahorro reventadas por el derroche y el desatino. Fraudes preferentes. Aciagos ministros, ladrones de falsa ideología, socialistas y liberales del bochorno y la mentira.
Vahído, angustia, arcada, repugnancia, vómito, náusea y asco.
Un asco profundo, demacrado, maldito, a este rompeolas de la bajeza moral y la corrupción: España.
http://iniciativadebate.org/2015/10/02/entre-una-espana-que-muere-y-otra-que-bosteza-hay-otra-que-da-asco/

calificacion de las entradas