sábado, 3 de octubre de 2015

Todos los presidentes y vicepresidentes del gobierno del partido popular hundidos hasta el pelo en la pura mierda.

Aznar no es sólo que participara definitivamente en el genocidio de Irak y que ahora lo haga en pingües tareas sumamente enriquecedoras, no, lo terrible por lo menos frente a la opinión pública española, es ese libro que acaba de editar Jorge Dezcallar, el tío que ocupaba la jefatura del Cni cuando el atentado del once de marzo que le costó la vida a 192 personas en Atocha y con cuya muerte jugaron hasta ahora mismo no sólo ya ese tipo llamado Aznar sino también todos esos otros que trataron de imponer la idea de que aquel monstruoso atentado fue obra de Eta simplemente porque así convenía a sus intereses políticos o editoriales.
Es verdaderamente repugnante convivir con toda esta gente: políticos capaces no sólo de mentir obscenamente ellos, sosteniendo que el atentado era de Eta cuando ya tenían en su poder las pruebas de que habían sido los terroristas de Al Kaeda, sino también de presionar vergonzosamente a directores de periódicos, corresponsales de prensa extranjeros, miembros del cuerpo diplomático acreditados en España y de la Onu, a los que llamó personalmente Aznar, para coaccionarlos decisivamente, pero también es más asqueroso aún la actuación de todos esos periodistas, como no, y todos esos mamones y soplapollas que constituyen el acervo de votos del PP, porque yo no admito ni por un momento esa excusa absolutoria que no sé muy bien por qué esgrime toda esa gentuza genuflexa filocapitalista que siempre hará lo que convenga a la plutocracia: "hombre, todos los del PP, no, porque entre ellos también hay gente decente", porque no puede haber personas decentes que crean en la honestidad de unos dirigentes que se comportan así, en un caso tan evidente.
Ya me he hecho por aquí varias veces la misma pregunta: ¿cómo puede un tío como Aznar salir a la calle todos los días y tropezarse con la gente y no bajar la cabeza esencialmente avergonzado por su conducta, cómo hay seguidores del PP que todavía no sólo lo defienden sino que aseguran impertérritos que fue un buen presidente?
Pero dejemos al presidente DE HONOR del PP y cojamos a su vicepresidente de gobierno y ministro de Economía y de Hacienda que no llegó a la presidencia por uno de esos milagros que no sabemos por qué se producen siempre a favor de esta gentuza.
Cada día que pasa, conocemos una canallada más cometida por este individuo, estoy hablando de Rato, que no se cansó, durante su vicepresidencia, de subir a todas las tribunas de España para gritar que no tenían que recibir lecciones de nadie porque la corrupción era esencialmente incompatible con ellos.
Hay que tener no ya el valor sino toda la cara del mundo, para subirse a las tribunas y decir todo aquello que decía cuando era plenamente consciente de que todos aquellos que le estaban ayudando a crear sociedades espurias, más falsas que Judas, para construir uno de los entramados más tupidos en orden a robar y evadir miles de millones cotidianamente, eran testigos de sus inmundas canalladas.
Yo, yo no me lo puedo creer aún, cuando lo estoy viendo con mis propios ojos, como, cada día, salta a la prensa que este tío cara, el tal Rato, colocaba al frente del 2º Banco más importante de España a uno de sus esbirros que, al día siguiente, como es lógico,  autorizaba la condonación de los cientos de millones que él y su familia le debían a dicha entidad y no contento con eso aún, le otorgaba créditos supermultimillonarios, sabiendo que nunca los iba a devolver. Y todo esto, cuando el Banco en cuestión, entonces Argentaria, era todavía un Banco público, soportado y sufragado por todos los españoles, o sea, que se trataba de una palmaria malversación de caudales públicos unida a una gestión desleal de la empresa. Pero, a ellos, ¿qué, cómo van a temer por la comisión de estos deliltos, si son los puñeteros amos de España y saben que sus mamoncios les seguirán votando para que sigan robando hagan lo que hagan?
Actuación que, luego, visto el maravilloso resultado de este "negocio" volvió a repetir, eso, sí, corregido y aumentado, en la creación y salida a Bolsa de Bankia, aprovechando ya el envite para arruinar y contribuir a enterrar antes de tiempo a un montón de viejos jubilados que invirtieron los ahorros de toda su vida en aquella empresa.
O sea que, a ver si lo admitimos ya de una vez, no es que nos estén gobernando la mayor panda de corruptos que nunca haya habido en el mundo, no, no, no es eso, lo verdaderamente vergonzoso, lo que más asco da, lo que a mi, por lo menos, me revuelve el estómago hasta la mas profunda de las náuseas, es que dichos canallas están puestos ahí y sostenidos día a día con sus votos por la mayoría de los individuos con los que yo no tengo más remedio que convivir día a día, so pena de pegarme un tiro.
Y, luego, está este tipo, Rajoy, el hombre bajo cuyo gobierno los jerifaltes de su partido, convenientemente protegidos por él, han alcanzado las mayores cotas de corrupción que jamás se hayan producido en ningún país, incluyendo en la comparativa no ya los regímenes sudamericanos sino también los de Africa.
Pero qué vergüenza de país es éste en el que nos ha tocado la desgracia de vivir.
Y el pobre de Unamuno, aquél que dijo aquello de "me duele España" y "qué país, Miquelarena, qué país", se asustaba entonces, 1898, de lo que pasaba en esta tierra de garbanzos y de sinvergüenzas.

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