domingo, 6 de diciembre de 2015

Franco y yo, Fraga y yo, Rajoy y yo


Lo confieso paladinamente: nunca me engañaron ninguno de ellos, los tres fueron y son más transparentes que el más claro de todos los cristales.
Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, decía una de las monedas que se imprimieron durante su ominoso mandato, y esos ingenios naturales tan espontáneos tradujeron: Franco, Caudillo de España porque Dios es así de gracioso.
Durante dicho mandato, yo pasé toda el hambre del mundo. Entonces, adquirí el hábito, que todavía, 87 años después, no he podido superar, de tragar la comida sin masticar, a tragar más rápidamente que los otros, para comer más que ellos en una inmensa sartén de gachasmigas, hechas con harina de panizo.
El pan también lo hacían con harina de panizo y se te deshacía en las manos cuando tratabas de comerlo en una especie de polvo rojo amarillo que ardía y explotaba si lo arrojabas al fuego.
Harina de panizo y piojos. Te pican en la cabeza, donde viven como dioses entre el pelo y también lo hacen rabiosamente sobre el esternón, donde sangraba yo de tanto rascarme. 
Los piojos, la miseria, eran consecuencia de no haber jabón para lavar la ropa, que se lavaba sólo con agua que era completamente ineficaz contra estos insectos.
De modo que aquellos años de piedra fueron duros, muy duros, tan duros que marcaron mi vida para siempre, hoy, día, a veces, durmiendo, me despierto con aquellos terribles picores que no cesan nunca por mucho que te rasques.
Fraga. Fraga era el lado oscuro, el rostro más duro de Franco. Siempre recordaré la cara que puso y como se pasó todo el rato mirándome porque me negué a estrecharle la mano en una comida de juristas en Santiago de Compostela.
Fraga heredó, al pie de la letra, el sentido patrimonial de España que tenía Franco, para ellos, España no era su país ni siquiera su casa o su cortijo, era su retrete, su taza del wáter, en la que hacían sus asquerosas deposiciones todos los días y odiaban todavía más que despreciaban aquella apestosa bacinilla que recogía todos sus excrementos. Decía mi suegro, que fue presidente del Consejo de Administración de uno de estos asquerosos chupasangres, que la hija del Caudillo era miembro del máximo órgano de dirección de uno de los bancos suizos más importantes.
¿Ustedes se acuerdan de aquella maravilla que fue la Vespa? Seguramente fue el mismo genio de lo de la moneda el que tradujo este acrónimo así: Vespa= Villaverde estraperlea sin pagar aduanas.
Franco y Fraga se repartieron equitativamente todo el patrimonio español: Franco, su yernísimo mediante, se hizo con todos los chollos industriales que entraban en España de alguna manera y Fraga colocó a todos sus parientes, cosanguíneos y políticos en el escalafón de la Administración pública española, porque en el campo de las importaciones industriales no podía, ni debía, hacerle la competencia a su admirado jefe.
Y nos toca ahora escribir del apóstol de la desigualdad, Rajoy no ha engañado a nadie que no anhelara ser engañado.
Ya en 1.983, en dos artículos, de El Faro de Vigo, en los que, haciendo un inconmensurable esfuerzo entre Marca y Marca, plagió un par de ideas de dos de los más acreditados pensadores del franquismo, eso, sí, citando las fuentes, dijo cosas como éstas:
“…ya nadie pone en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual. No solo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación (…)
El hombre después, en cierta manera nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural de hombre viene descrita en el código genético.
(…) Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas (…) son radicalmente contrarias a la esencia misma del hombre, a su ser peculiar, a su afán de superación y progreso y por ello, aunque se llamen así mismos “modelos progresistas”, constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural institnto del hombre a desigualarse, que es el que ha enriquecido el mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos, que la imposición de esa igualdad rebajaría a cotas mínimas al privar a los más hábiles, a los más capaces, a los más emprendedores…de esa iniciativa más provechosa para todos que la igualdad en la miseria, que es la única igualdad que hasta la fecha de hoy han logrado imponer….".
Esta es la primera tanda de barbaridades. Pero se ve que alguien le dijo que se había quedado a mitad del camino y lo retomó apenas unos meses después en la misma tribuna:
“Pero si importantes son todas y cada una de estas ideas, individualmente consideradas, a todas ellas trasciende el mensaje, o la pretensión final del autor sobre la que entiendo todos los ciudadanos y particularmente los que asumen mayores responsabilidades en la sociedad, debemos reflexionar. Demostrada de forma indiscutible que la naturaleza, que es jerárquica, engendra a todos los hombres desiguales, no tratemos de explotar la envidia y el resentimiento para asentar sobre tan negativas pulsiones la dictadura igualitaria. La experiencia ha demostrado d de modo irrefragable que la gestión estatal es menos eficaz que la privada. ¿Qué sentido tienen pues las nacionalizaciones? Principalmente el de desposeer –vid. RUMASA-, o sea, el de satisfacer la envidia igualitaria. También es un hecho que la inversión particular es mucho más rentable no subsidiaria. Entonces ¿Por qué se insiste en incrementar la participación estatal en la economía? En gran medida, para despersonalizar la propiedad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Es evidente que la mayor parte del gasto público no crea capital social, sino que se destina al consumo. ¿Por qué, entonces, arrebatar con una fiscalidad creciente a la inversión privada fracciones cada vez mayores de sus ahorros? También para que no haya ricos para satisfacer la envidia igualitaria. Lo justo es cada ciudadano tribute en proporción a sus rentas. Esto supuesto, ¿por qué, mediante la imposición progresiva, se hace pagar a unos hasta un porcentaje diez veces superior al de otros por la misma cantidad de ingresos? Para penalizar la superior capacidad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Lo equitativo es que las remuneraciones sean proporcionales a los rendimientos. En tal caso ¿por qué se insiste en aproximar los salarios? Para que nadie gane más que otro y, de este modo, satisfacer la envidia igualitaria. El supremo incentivo para estimular la productividad son las primas de producción. ¿Por qué, entonces, se exige que los incrementos salariales sean lineales? Para castigar al más laborioso y preparado, con lo que se satisface la envidia igualitaria. Y así sucesivamente. Juan Ramón Jiménez lo denunció en su verso famoso "Lo quería matar porque era distinto"; y el poeta romántico Young dio en la diana cuando afirmó "todos nacemos originales y casi todos morimos copias". Al revés de lo que propugnaban Rousseau y Marx la gran tarea del humanismo moderno es lograr que la persona sea libre por ella misma y que el Estado no la obligue a ser un plagio. Y no es bueno cultivar el odio sino el respeto al mejor, no el rebajamiento de los superiores, sino la autorrealización propia. La igualdad implica siempre despotismo y la desigualdad es el fruto de la libertad. La aprobación por nuestras Cortes Generales de algunas leyes como la última de la Función Pública constituye un claro ejemplo de igualdad impuesta pues pretende equiparar a quien por capacidad, trabajo y méritos son claramente desiguales y sólo va a servir para satisfacer ese gran mal que constituye la envidia igualitaria. Frente a ella sólo es posible la emulación jerárquica: hagamos caso de la sentencia de Saint-Exupery "Si difiero de ti, en lugar de lesionarte te aumento".
Este compendio de las ideas ultraliberales que Rajoy debió estudiar en la carrera de Derecho, en el curso de Economía política, pero que asimiló pésimamente, basta, por sí solo, para descalificarle por siempre y para siempre como gobernante porque no se puede afirmar ahora, aspirando, como lo hace, a seguir presidiendo el gobierno de España, que todos los que aspiramos a que en las sociedades actuales seamos todos iguales dentro de lo posible es algo tan elemental que contradecirlo es políticamente inadmisible por lo que alguien que no sólo lo piensa sino que además lo mantiene públicamente debe de ser incapacitado para cualquier empresa comunitaria aunque sólo sea la presidencia de una comunidad de propietarios en un inmueble.
Por eso titulaba yo, al principio, “Rajoy y yo”, porque, efectivamente, como él es mucho más inteligente que yo y, además, se sacrificó mucho más preparando la que, sin duda, es la oposición más rentable y cómoda de todas, la de registradores de la propiedad, que cobran todos ellos millones por no hacer absolutamente nada, él tiene todo el derecho del mundo a que su padre, Presidente del Tribunal que conoció el asunto del aceite de Redondela (ver en Google) y que ahora ha sufrido un ictus y se halla en mucho mejores condiciones físicas y sicológicas que mi mujer que sufre una alzhéimer avanzadísimo sea atendido en las habitaciones del palacio de La Moncloa por dos personas que cobran 5.000 euros que paga religiosamente el Estado español, mientras que yo tengo que sufragar todos los gastos de la enfermedad de mi mujer de mi propio bolsillo sin recibir un sólo euro de ese servicio público que impuso la Ley de Dependencia, pero yo no siento envidia igualitaria respecto a Rajoy, juro por la salud tan frágil de mi esposa, que no me cambiaría por el por nada en el mundo, todo lo contrario si yo fuera Rajoy, si yo fuera como Rajoy, hace ya mucho tiempo que me hubiera pegado un tiro.
Detalle de los cargos realizados en mi cta. cote.en el pasado mes de noviembre por los servicios prestados por cuidadoras y sanitarios a mi mujer:
03 NOV Cheque cargado en su cuenta                                    -850,00 €
02 NOV Cheque cargado en su cuenta                                    -425,00€ 
02 NOV Cheque cargado en su cuenta                                    -425,00 €
02 NOV Abono de nómina                                                       -800,00 €
02 NOVAbono de nómina                                                        -800,00 €
02 NOV Abono de nómina                                                      -900,00 €
Total                                                                                       -4.200,00 
Repito: envidia igualitaria, ninguna. Sensación de estafa social, toda.












5 comentarios:

Futbolín dijo...

UNA MIRADA DIACRÓNICA SOBRE EL PARTIDO POPULAR (fragmento)

“Mi padre, que formaba parte de la élite social, me contaba que un amigo suyo, en un país que no logro recordar, era del del Caribe, se entretenía por las mañanas sentado junto al mar en un puerto arrojando monedas al agua, porque le divertía contemplar a los muchachos negros tirarse a por ellas. El marcaba el ritmo de las pausas y los hacia mover en una apoteosis de superioridad que se instala en la frontera del sadismo. No sé la razón pero esta noche de víspera de la celebración de la Constitución del 78, he soñado con Fátima Báñez tirando contratos de un día en el muelle de Santander. Los chicos y chicas que se tiraban a por ellos eran jóvenes de hoy, portadores de unos cuerpos que cumplían los requisitos de la época. Me he despertado pensando en la crueldad y en la persistencia eterna de lo colonial. ”

http://www.juanirigoyen.es/2015/12/una-mirada-diacronica-sobre-el-partido.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+TransitosIntrusos+%28Transitos+intrusos%29

Futbolín dijo...

http://pascualserrano.net/es/noticias/el-chavismo-pierde-que-pasara-ahora-en-venezuela/

Futbolín dijo...

UN CACHONDO ES EL AMIGO PASCUAL SERRANO¡¡¡

Por fin no ha habido fraude en Venezuela. El fraude electoral se ha producido en las elecciones de los últimos 16 años cuando ganaba el chavismo. Estas son las primeras elecciones que gana la derecha y, por tanto, sin fraude. Es la diferencia entre democracia y dictadura. Cuando gana la derecha es democracia y si no, es dictadura. La derecha que ha ganado es la misma que hasta ahora no reconocía las anteriores victorias del movimiento bolivariano. Por eso hasta este domingo los grandes medios y portavoces neoliberales -venezolanos, españoles y del resto del mundo- denunciaban que iba a haber un fraude. Han ganado, ya no hacen falta nuevos recuentos y ya no echan de menos a los observadores internacionales.
¿Se han dado cuenta de que ahora reconocerán que Venezuela no era una dictadura? Es porque la derecha nos convence de que la izquierda es democrática pero solo cuando no gobierna. Si por alguna excepcional razón la izquierda gana unas elecciones (Segunda República Española, Allende en Chile, Chávez en Venezuela…), inmediatamente el país se convierte en dictadura, y solo la llegada de un gobierno de derechas, por las urnas o por las armas -la vía es un detalle insignificante-, garantiza la vuelta a la democracia.
Según PP, Ciudadanos y PSOE en Venezuela ha ganado la libertad. Hasta ahora no ganaba la libertad porque no ganaba la derecha.
Aunque lo que cambia es la mayoría parlamentaria y no el presidente, nuestros medios y políticos de derecha ya no hablarán tanto del presidente de Venezuela. Dejaremos de oír el nombre de Maduro. Como sucede con el nombre del presidente de Portugal o el de México. ¿Quién los conoce? Allí todo va bien, y si algo no va bien la culpa no es del presidente.
A partir de ahora, las manifestaciones de la oposición (ahora chavista) ya no serán noticia, si muere o es encarcelado algún opositor (ahora chavista) no saldrá en los periódicos. ¿Acaso ven noticias de manifestaciones u opositores muertos en Colombia?
Si algún chavista golpea una cacerola en protesta contra la mayoría parlamentaria de derechas será terrorista, no un luchador por la democracia y la libertad. Eso era hasta ahora.
Los nuevos diputados mayoritarios podrán cantar rancheras y ver pajaritos sin que nos riamos de ellos.
Los venezolanos que viven en Estados Unidos a partir de ahora dejan de ser exiliados en Estados Unidos para ser residentes.
Hasta hoy eran los rojos los que debían irse a Venezuela porque tanto les gustaba Chávez y Maduro. Seguro que ahora serán todos los españoles de derechas los que empezarán a irse a Venezuela.
Las cifras de delincuencia y asesinatos volverán a ser como antes del chavismo, es decir, las mismas, pero ya no saldrán en la prensa española.
Ahora ya no habrá colas en los supermercados. Todo gracias a que los productos dejarán de estar subvencionados por el gobierno y quien no tenga dinero no podrá comprarlos, no hará falta que gaste su tiempo haciendo colas.
En conclusión, circulen y vayan olvidándose de Venezuela que allí ya dejará de haber problemas: ni movilizaciones, ni delincuencia, ni inflación. De momento no habrá corresponsales de prensa para contarlo. Gobiernan los buenos.

Futbolín dijo...

A lo mejor nos hemos centrado tanto en la “dictadura” de Venezuela que no nos ha dado tiempo para reflexionar sobre la democrática España donde los fiscales defienden a la infanta y a los corruptos, donde jueces expulsan de la carrera a otros jueces por investigar al partido en el poder, donde han aprobado una ley mordaza, donde los fiscales acusan y consiguen que jueces amigos condenen a sindicalistas por el simple hecho de reivindicar sus derechos, donde los policías identifican a personas al azar y luego les acusan de los hechos que les vienen en gana y donde jueces sin oír las versiones de los multados, dan por verídicas las disparatadas acusaciones policiales.
No son presos políticos los sindicalistas encarcelados por reivindicar sus derechos?
El politico venezolano al que tanto defiende Mr X, sabedlo bien que ha sido condenado por un juez y es un golpista como toda la oposición venezolana y como toda la derecha latinoamericana,
¿Y la española? Que diría Mariano.

Futbolín dijo...


TERRORISMO ISLAMISTA

LA PREGUNTA CLAVE
Alguien se ha preguntado alguna vez, ¿Por qué jamás los terroristas islámicos “suicidas” atentan contra altos mandatarios políticos, grandes empresarios, altos ejecutivos o directivos de multinacionales y siempre atacan a trabajadores y gente pobre?
https://cadizenlucha.wordpress.com/2015/12/10/terrorismo-islamista-la-pregunta-que-no-quieren-que-te-hagas/

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