domingo, 21 de febrero de 2016

Función de títeres en el Congreso de los diputados

Todo comenzó, hace ya mucho años, escribiendo Rajoy en el Faro de Vigo.
Rajoy.-Dicen que los desprecio, claro que los desprecio, ¿cómo no voy a hacerlo?, están ahí debatiéndose inútilmente contra su destino, no han comprendido aún, después de 4 duros años de aprendizaje, que no hay otra solución que la que yo estoy aplicando.
Sánchez.-(Saliendo por la izquierda, ¿por qué otro lado podía salir?) Yo no estoy de acuerdo con eso. Las soluciones neoliberales están absolutamente obsoletas. Las crisis se suceden inexorablemente, una detrás de otra y, sin embargo, ustedes siguen ahí, erre con erre, sin aprender nada de la historia....
Rajoy.-Los que no aprenden nada de la historia son ustedes. El marxismo ha periclitado, ya no existe más que en China y Korea del Norte y ¡cómo subsiste, salarios de miseria y esclavitud absoluta de la gente!
Iglesias.-(Aparece, también por la izquierda, con su enorme coleta). Según las estadísticas más fiables, las cuatro quintas partes de la humanidad sufre toda clase de miserias para que la otra quinta parte viva como  los ángeles.
Rajoy.-Exactamente, usted acaba de afirmar lo que nosotros sostenemos desde siempre. Una quinta parte de la humanidad ya está en el Paraíso, sólo nos queda, pues, llevar hasta allí al resto.
En este punto, yo, el puñetero autor de estas líneas, no tengo más remedio que intervenir, anteayer, una de las cuidadoras que atienden a mi mujer tuvo que llamar al 112, soportando un temblor de piernas que no le permitía permanecer de pie, porque yo se lo había pedido ante la presencia de un dolor que me empezó en la boca del estómago y que se generalizó en todo el pecho y me subió con sensación de angustia y mareo, pero era el dolor absolutamente insoportable el que me empujó a pedirle ayuda. Antes de los 5 minutos ya teníamos allí al doctor, los enfermeros y a los portadores del aparato para efectuar los pertinentes electrocardiogramas, cuyo dictamen fue, a. D. g., negativo. Al final de la visita y coordinando los resultados de los distintos aparatos con los que llevaron a cabo la auscultación, su diagnóstico fue: “angor pectoris”, angina de pecho, y me preguntó el doctor si yo quería que me llevaran con su ambulancia al hospital y dije que no. En lo que él me dio la razón pues me contó que el hospital tenía llenos de camas todos los pasillos y que los enfermos tenía que se atendidos por el personal sanitario y hacer sus necesidades, allí, a la vista del resto de los que estaban, como ellos, tan mal hospitalizados.
Y, además, tengo 87 años. Esto, sobre todo.
Entonces ¿qué quieren que les diga, que todo este rifirrafe político no es más que una especie de comedia?
Pues se lo digo y ya está.
El PP, ¿qué coño es lo que espera el PP?
Está hundido hasta más allá del flequillo en la corrupción más galopante que nunca haya habido en la historia. Y sabe que de aquí a las futuras elecciones pueden aflorar equis asuntos graves de corrupción aún, pero no le importa. Sabe que su suelo se asienta firmemente sobre la roca de la perversa condición humana. Con plena independencia de que los pensionistas se sientan esquilmados hasta el último céntimo, sabe también que a éstos los aterra la simple posibilidad de que su situación empeore aún más, aunque ello sea casi imposible. De modo que es el horror ante la previsión de un futuro todavía más terrible el que hace que esas personas que, como yo, están en el  ocaso de sus vidas, se aferren a esa imposible esperanza de supervivencia que les queda en medio del horror y el temor.
Ésta es la mitad del sucio suelo que sostiene a esta gentuza.
La otra mitad, la constituyen los hijoputas natos, aquéllos que son hijos de mala madre por su propia estirpe, como diría el ínclito Rajoy, aquellos cuyas madres ya eran putas antes de que el espermatozoide de su padre hubiera pensado siquiera en fecundar aquel maldito óvulo de su madre.
“Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo”-dice el ínclito Rajoy- “se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas “Leyes” nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación. Cuando en la fecundación se funde el espermatozoide masculino y el óvulo femenino, cada uno de ellos aporta al huevo fecundado –punto de arranque de un nuevo ser humano- sus veinticuatro cromosomas que posteriormente, cuando se producen las biparticiones celulares, se dividen en forma matemática de suerte que las células hijas reciben exactamente los mismos cromosomas que tenía la madre: por cada par de cromosomas contenido en las células del cuerpo, uno solo pasará a la célula generatriz, el paterno o el materno, de ahí el mayor o menor parecido del hijo al padre o a la madre. El hombre, después, en cierta manera nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas: en él se nos han transmitido todas nuestras condiciones, desde las físicas: salud, color de los ojos, pelo, corpulencia…hasta las llamadas psíquicas, como la inteligencia, predisposición para el arte, el estudio o los negocios. Y buena prueba de esa desigualdad originaria es que salvo el supuesto excepcional de los gemelos univitelinos, nunca ha habido dos personas iguales, ni siquiera dos seres que tuviesen la misma figura o la misma voz.
Esta búsqueda de la desigualdad, tiene múltiples manifestaciones: en la afirmación de la propia personalidad, en la forma de vestir, en el ansia de ganar –es ciertamente revelador en este sentido la referencia que Moure Mariño al afán del hombre por vencer en una Olimpiada, por batir marcas, récords…-, en la lucha por el poder, en la disputa por la obtención de premios, honores, condecoraciones, títulos nobiliarios desprovistos de cualquier contrapartida económica…Todo ello constituye demostración matemática de que el hombre no se conforma con su realidad, de que aspira a más, de que busca un mayor bienestar y además un mejor bien ser, de que, en definitiva, lucha por desigualarse.
Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas –porque como con tanta razón apunta Moure Mariño, la de inteligencia, carácter o la física no se pueden “Decretar” y establecen para ello normas como las más arriba citadas, cuya filosofía última, aunque se les quiera dar otro revestimento, es la de la imposición de la igualdad, son radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre, a su ser peculiar, a su afán de superación y progreso y por ello, aunque se llamen asimismos “modelos progresistas” constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse, que es el que ha enriquecido al mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos, que la imposición de esa igualdad relajaría a cotas mínimas al privar a los más hábiles, a los más capaces, a los más emprendedores…de esa iniciativa más provechosa para todos que la igualdad en la miseria, que es la única que hasta la fecha de hoy han logrado imponer”.
-De ahí, a hacer todo lo que ha hecho usted para que en este momento, según las estadísticas internacionales, España sea el 2º país de Europa con más desigualdad social, no hay más factor que esa enorme torpeza que ha demostrado el pueblo español proporcionándole a v.  la posibilidad de llevar a cabo tal monstruosidad, otorgándole la victoria con mayoría absoluta en aquellas tan infaustas elecciones gneerales....Por eso me parece tan cínico por su parte que, ahora, siga haciendo todo lo posible e imposible por tener otra vez la oportunidad de perpetrar otro crimen semejante.
-El crimen seria que v. tuviera la oportunidad de imponer aquí esas condiciones absolutamente monstruosas que han llevado a Venezuela al caos y la miseria que ahora imperan allí.
-A mí me parece más justa la igualdad en la miseria que una quinta parte de la humanidad esté canibalizando a las otras cuatro quintas partes, si no por otra cosa por aquella sublime máxima de Terencio: “homo sum et nihil humanum mihi alienum puto”, soy hombre y pienso que nada humano me es ajeno. Ya sé, ya sé, ya sé que Adam Smith, el primer profeta del liberalismo, dijo aquello de que ese lobo que es el hombre, al luchar antropofágicamente para enriquecerse hasta el infinito-el propio Rothschild admite que su fortuna, en el actual momento, en el siguiente puede haberse aumentado en varios cientos de millones más, es de más de mil millones de millones de dólares, o sea de varios billones, con b, de dólares-hace crecer la producción de tal manera, que la riqueza creada se expande por todo el mundo como un tsunami vivificador, pero a mí, esta afirmación me parece esencialmente falsa.....

8 comentarios:

Severiano Bocanegra dijo...

Espero que se mejore José,necesitamos leer sus artículos tan interesantes.
La situación de los hospitales es vergonzosa.Rajoy y sus secuaces tienen grandes compañìas privadas gracias a la desigualdad que predican.Ellos nos tratan como chusma los hijos de la g.p.Un abrazo maestro.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Un gran abrazo a ti, Severiano.

bemsalgado dijo...

Aunque sabes de sobra que estamos a tu lado, por si de algo sirven, vaya una vez más una palabra de aliento y de ánimo, consciente de lo difícil que resulta cuando las cosas vienen torcidas como ahora . Y para agradecerte también el que tú nos transmites cada vez que apareces por aquí.
Un fuerte abrazo José.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Gracias, bem, el tuyo es uno de los apoyos que más me conforta. Por supuesto que sé que todos mis amigos están a mi lado en los momentos difíciles, pero siempre es agradable que te lo expresen.

Un agradecido y fuerte abrazo, bem,

Anónimo dijo...

Fuerza y ánimo, eutiquio, seguiremos aquí alimentandonos de tu lucidez y análisis de la situación que sufrimos.
Abrazos, con todo mi corazón rojo.

Anónimo dijo...

Ciudadanos y el llamado psoe, firmando acuerdos. ¿No nos merecemos todo lo que nos pasa? ¿donde va ese gilipollas de pedro? ¡que verguenza!

Lisistrata dijo...

Siento mucho su indisposición. Espero que solo haya sido un susto y que continúe mucho tiempo alimentando este blog que tantos hemos admirado. Abrazos.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Mi querido corazón rojo: cuánta alegría hay hoy en esta casa porque dos de las mujeres a las que más quiero y admiro han vuelto por aquí.

Mi admirada y querida Lisístrata: ¿puedo jurar que la alegría me invade este maltrecho corazón y que tu paso por aquí es la mejor noticia para mí en mucho tiempo?

Ayer y hace una semana volví a pasar por Geometría de invierno y comprobé que no has borrado un viejo post que escribiste dándome a conocer a tus visitantes.

Por favor, vuelve por qué de vez en cuando, es una alegría que no le debes suprimir a este viejo que ya recibe tan pocas.

Besos para las dos,

calificacion de las entradas