miércoles, 30 de marzo de 2016

La ultraderecha siempre gana incluso cuando parece que pierde

-“Alea jacta est”-la suerte está echada, dicen que dijo César cuando cruzó el Rubicón, el río prohibido, cuyo cruce significaba el comienzo de una de esas guerras de mil años.
 
Si a alguien le quedaba alguna duda, ésta acaba de despejarse.
 
Como Podemos, P’s, piensa y además se lo confirman las encuestas que va a perder votos en las nuevas elecciones, se ha amansado de tal manera que ya no es ni mucho menos aquel león africano que decía que iba a asaltar los cielos, ahora es ese gatito juguetón que anda por ahí regalándole a todo el mundo libros y Cds con las mejores series televisivas porque cree firmemente que si no consigue transmitir la imagen de que es un minino inofensivo no se va a comer una rosca.
 
De la misma manera y con el mismo motivo, la segunda persona de la santísima trinidad de Ciudadanos, C’s, ve ahora posible lo que antes le parecía un sacrilegio digno de toda clase de condenas, que ellos puedan entenderse sobre algo con P’s.
 
En cuando al Psoe, intenta con todas sus fuerzas sacar la investidura de Sánchez adelante como sea porque en ello no sólo les va que la derrota en unas próximas elecciones todavía sea más estrepitosa, sino que incluso él mismo, el propio partido, pueda irse al garete por el sumidero de la historia después de tantos años de lucha sin cuartel.
 
Y ésta es la más triste de las tres situaciones. 
 
Mientras P’s y C’s no defienden en este envite su propia existencia sino en el peor de los casos un revés electoral en ningún caso irreparable, para el Psoe es cuestión de vida y muerte y no sólo para el partido sino también para su actual secretario general.
 
Por eso mientras los otros dos contrincantes sólo representan unos papeles absolutamente ficticios: hacen como que realmente quieren llegar a un imposible pacto de gobierno, dada su irreconciliable naturaleza, marxista la de unos y fascista-falangista la de los otros,  cuando lo que realmente pretenden es quitarse el sambenito de encima de que ellos son los culpables de que haya que ir a unas nuevas elecciones con los gastos y molestias que ello supone, amén de ser culpables de que la angustia existencial que desde hace ya tanto tiempo sufre el pueblo español, se mantenga unos meses más, el Psoe sabe que, casi con toda seguridad, lucha no por ganar o perder sino por sobrevivir.
 
De modo que todo esto que vemos cotidianamente no es sino un paripé, una mala representación teatral que ya no engaña a nadie.
 

1 comentario:

Futbolín dijo...

PURO TEATRO:
La cuestión nuclear de la que se deriva lo que solo se entiende como una pantomima o mascarada liderada por Pedro Sánchez y Albert Rivera, o Alberto Primo de Rivera, tiene su origen varias semanas antes de las elecciones del 20 D. Fue entonces cuando los gestores de los principales fondos de inversión que operan en España aseguraron que ya tenían el compromiso con garantías por parte del PSOE, PP y C'S de que se impediría el acceso de Podemos al Gobierno, en cualquiera de las formas posibles, además del objetivo marcado para que el partido morado no esté tampoco en la oposición. Si esto último es imposible a corto plazo, pues la formación política no desaparecería de la noche a la mañana, se intentará reducirla por todos los medios lo antes posible a una fuerza residual, irrelevante o de carácter testimonial, al estilo de IU y otras formaciones minoritarias. Otra cosa es que lo consigan, pero que ya están trabajando en ello, como diría Aznar en sus ridículos tiempos de gloria y con empeño, quedó claro a lo largo de estos meses con los acuerdos entre los tres de la gran coalición por los que Podemos no está en la Diputación Permanente, a pesar de tener cinco millones de votos y ser tercera fuerza, como quedó dicho partido inhabilitado en la Mesa del Congreso donde PSOE y C'S entregaron el control absoluto al PP y fue eliminado de la propia del Senado, donde el PSOE, para no querer saber nada de independentistas y nacionalistas, cedió sus diputados en beneficio del PNV y en detrimento de Podemos, además de unirse al PP y C'S para mandar al grupo de Iglesias al gallinero de la Cámara Alta. Más claro, agua, ¿no?

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