sábado, 25 de junio de 2016

La gran farsa democrática

El príncipe de Lampedusa dijo aquello tan importante, en realidad, decisivo de “es preciso que todo cambie para que todo siga igual”.
El marxismo había revolucionado para siempre todas las ideas políticas al demostrar matemáticamente que la causa de la riqueza, de la riqueza de las naciones de la que hablaba Adam Smith, era esa acumulación de capital que el empresario adquiría con la plusvalía que el trabajador producía con su trabajo en los bienes de aquél.
Siendo así, además, que los bienes que poseía el empresario eran, lógicamente, el producto directo de aquella acumulación de plusvalías.
Así las cosas, no sólo desde el punto de vista de la moral sino también de la justicia, los bienes del empresario no eran íntegramente suyos sino que, en su mayor parte, por el derecho de producción, pertenecían también al trabajador.
Consecuentemente a este razonamiento inapelable, la posición conservadora, el aforismo de Lampedusa no es sino su máxima expresión, quedaba plenamente dañada en su base, al ser no sólo inmoral sino injusto ese enriquecimiento desmedido que se lleva a cabo en todo proceso industrial de producción de bienes y servicios.
Teniendo todo esto muy presente, Franco conformó una dictadura absolutamente fascista fundada únicamente en el hecho del triunfo militar de una rebelión contra el orden establecido legítimamente.
Pero al dictador le acometió pronto el temor de que aquella ingente obra que tanta sangre, sudor y lágrimas, había exigido se fuera al traste con su muerte física e hizo empeño particular de sus últimos años de vida actuar de tal modo que todo lo que él había logrado en sus 40 años de plomo quedara atado y bien atado, otorgándole al mejor de sus edecanes el encargo básico de la tarea.
Fraga adoraba al dictador porque éste había hecho todo lo que a él le hubiera gustado hacer. Fue por esa adoración sin límites por lo que Franco le prefirió al otro ideólogo de su dictadura, Gonzalo Fernández de la Mora, autor de  El ocaso de las ideologías.
Franco no se decidió por F. De la Mora, porque mientras éste era un hombre de pensamiento, Fraga era el típico hombre de acción y en este sentido, estaba mucho más cerca de él.
Fraga era un hombre capaz de todo, de atar y desatar, de moverse con destreza en el terreno del pensamiento, pero sobre todo, en el de la acción.
Y así fue.
Para atar indisolublemente aquel maldito   régimen había que pergeñar un documento de base que fuera realmente inatacable.
Un estado moderno que se precie ha de tener una carta fundacional de naturaleza, una Constitución política semejante a la de todos esos otras Estados que nos rodean y el mandatario eligió una de las más prestigiosas, de manera que luego nadie pudiera decir lo que yo digo ahora ¿pero qué clase de Constitución es ésta?
Se trataba, pues, de copiar el texto alemán casi al pie de la letra, pero intercalando pequeñas apostillas que desnaturalizaran todos los derechos que en ella se establecían. Y consignando, como órgano rector supremo de todo el entramado político, al Tribunal Constitucional, cuyos miembros serían elegidos siempre de tal modo que dicho tribunal no fuera sino la más fiel prolongación del ejecutivo, asegurándose así que todo lo que propusiera éste fuera dogma de fe.
La maniobra fue tan buena que ahora contemplamos asombrados como este TC, cuyo presidente y la mayoría de sus componentes lleva el carnet de PP en la boca, es utilizado como mazo final para aplastar todo intento de disidencia, de manera que todo no sólo está atado sino superatado.
Así las cosas llegamos a estas elecciones generales y Podemos ha apuntado ya su desconfianza en el manejo por el Ministerio de Interior de estos comicios y todo el mundo de esa derecha cavernícola se echa las manos a la cabeza afirmando que una manipulación del resultado electoral es imposible.
¿Imposible, en este Estado taumat́úrgico capaz de permitir a un partido gobernante montar subastas por todos sitios de los bienes y servicios públicos dependientes de la Administración, resolviendo todos los concursos a favor de aquellos que los estaban sobornando?
¿Imposible, ocupando dicho ministerio un fanático político religioso capaz de hacer todo lo que sea necesario a mayor gloria de Dios y mayor beneficio del partido en el que milita?
¿Es que no estamos comprobando, ahora mismo, la insuperable desvergüenza y el inmenso cinismo con el que tal sujeto se enfrenta a la publicación de sus torticeras intenciones en el cumplimiento de su deber policíaco, al habérsele grabado sus conversaciones con otro tan fanático como él, en las que programan la fabricación de prueba incriminatorias a miembros de partidos políticos rivales, arrostrando impávidos, él y su jefe, Rajoy, el oprobio universal que ha provocado tal comportamiento?
Ambos, Rajoy y su ministro, son perfectamente capaces no de falsear el resultado de unas elecciones sino de cualquier otra monstruosidad con tal de seguir cumpliendo a rajatabla el rastrero mandato del imperio plenipotenciario: "la única opinión que nos importa es la de aquellos que nos han ordenado que hagamos todo lo que estamos haciendo".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Asco, repugnancia, pena, tristeza, desazón...No hay palabras suficientes para definir mi estado de ánimo. Sólo tengo una certeza, los españoles y muy españoles somos unos borregos sentados ante el televisor.

Abrazos eutiquio querido,

corazón sangrante

Futbolín dijo...

Elecciones 26J ¿TONGO SI, O TONGO NO?, Algo huele que apesta seguro.
Pero que “semos” MUUU TONTOS los caspañoles eso si que es SEGURO¡¡
No es fácil estafarse electoralmente de manera recíproca entre los partidos del sistema, ni siquiera le conviene al SISTEMA porque este pretende mantener la farsa de que hay competencia entre el poli malo(PP) y el poli bueno (PPsoez),pero a los antisistema engañarles es mas fácil, porque son pocos e inexpertos controlando y carentes de un aparato de gente vigilante y apoderados, además hasta ahora no había una gran necesidad de hacerlo porque IU era testimonial y por otra parte tenía bastante aparato e infraestructura controlando las mesas, pero esta vez este extremo no se ha cuidado porque IU ha estado mucho mas pasotilla a nivel aparato, después de todo los pitufos gruñones están tristones ante la ascensión de Alberto Garzón y además había una amenaza latente al SISTEMA que no se podía tolerar.
En el futuro habrá que cuidar estos extremos, por otra parte hay que consolarse, (mi madre tenía hoy un berrinche de mil demonios) pero si os paráis a pensar….¡¡ ¿que coño hubiésemos hecho con por ejemplo 90 diputadosque no podamos hacer con 71¡¡¡?.Si es lo mismo, teníamos a todo Dios en contra porque no hay nada mas revolucionario que la honradez y nada aterroriza mas a un corrupto que la honestidad, las ideologías van y vienen como las modas, pero la ¡¡honradez amig@¡¡ esa es muy jodida porque impide el NEGOCIO que es para lo que toda esta gentuza se mete en la política, para ganar dinero en sobornos, pelotazos, o en sueldos disparatados e inmerecidos para los fulanos situados en lo mas bajo del escalafón de la tropa depredadora.
Así que nuestro destino es hacer oposición madurar el partido, interactuar con la sociedad civil, dar ejemplo allí donde tengamos cuotas de poder e ir ganando conciencias ya que la única revolución que vence y convence se tiene que dar en los melones casposos de nuestros compatriotas .

Anónimo dijo...

Nos han engañado con las encuestas Futbolín. El verdadero poder no podía consentir que esa unión se reforzara.
El ataque bestial del llamado psoe a podemos, ha perjudicado a ambos y todo por presiones del gran gatazo castrado, tontiastuto y gordinflón del asesor del hombre mas rico del mundo. Debería callarse de una puta vez.

Un abrazo para tod@s

corazon dolorido,

Anónimo dijo...

En cuanto al tongo, puedo creerlo. Podemos no tiene suficientes vigilantes y apoderados como bien dices.

corazon

eddie dijo...

https://elventano.es/2016/06/no-senor-rajoy-espana-no-es-gran-pais.html

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