martes, 27 de septiembre de 2016

Necesitamos urgentemente un Ciceron

Llevo siglos citando por aquí las insuperables requisitorias que Marco Tulio Cicerón, al que junto a Demóstenes se considera como el mejor orador universal, pronunció en la Roma clásica, denunciando los abusos del Rajoy de aquel entonces, que se llamaba Catilina, requisitorias que, por lo tanto, son conocidas como “las catilinarias” y que fueron, entre otras muchas denuncias que este azote de tiranos prepotentes realizó, las que motivaron su asesinato.
O sea que no sólo es muy cierto eso de que en todas partes cuecen o han cocido habas sino que parece que en todas las épocas de la humanidad ha habido canallas que han hecho y deshechos a sus anchas sino que además, cortaban de raíz las críticas que se les hacían por muy bien hechas y fundamentadas que estuvieran.
Pues, bien, las famosas catilinarias comenzaban con esa magistral inquisición que nadie ha conseguido superar: “¿Quosque tamden, Catilina, abutere patienta nostra?”.
Ustedes se imaginan a alguno de nuestros actuales tribunos increpando desde su escaño a don Mariano de esta manera.
Efectivamente, no, porque la dignidad y el decoro políticos han descendido a tales niveles que el hemiciclo entero prorrumpiría en la más estruendosa carcajada.
Recuerden, si no, las protestas de la bancada socialista cuando Pablo Iglesias, PI, citó a Felipe González, FG, diciendo que tenía las manos manchadas de cal viva.
Y PI no sólo vive todavía sino que asiste al Congreso.
Aquellos días en los que Cicerón denunció las conspiraciones y marrullerías de Catilina, éste planeó el asesinato de aquél pero
Cicerón se enteró a tiempo de la conjura y la evitó, yendo al Senado y pronunciando la 1ª Catilinaria.
Ahora, hemos visto como Núñez Feijó ha hecho cuanto le ha dado la gana en Galizia y ha ganado las elecciones con mayoría absoluta sabiendo los gallegos que es íntimo amigo de un capo del trafico de drogas, que ha dejado morir si medicinas a los enfermos de hepatitis C de la región y que ha llevado a su diestra, durante toda la campaña electoral, a Baltar, el tipo que ofreció a una señora un empleo si se acostaba con él.
Total: la única mayoría absoluta de España.
Si Cicerón viviera aún y andara por aquí, indudablemente hubiera dicho, como dijo entonces, “¿Ubinam gentium sumus, in qua urbe vivimus?”: ¿Entre qué gente estamos, en qué país vivimos?”.

3 comentarios:

Futbolín dijo...

Por cierto Bem, mis mas sinceras condolencias, nos veremos obligados a daros la independencia aunque no la pidáis, jajajaja, Un abrazo.

Futbolín dijo...

PP Y PSOE: NO SERÁN LO MISMO, PERO HUELEN IGUAL

Menudo “especta.culo” están dando una gran mayoría de las viejas glorias del PSOE y sus actuales baronas y barones , bujarronas y bujarrones chinos y otros mas cochinos que con su comportamiento están elevando a PEDRITO a la categoría de MÁRTIR DE LA TRANSICIÓN FRANQUISTA DE NUNCA ACABAR.
Pero ese espectáculo denigrante, que a día de hoy se muestra con toda purulencia no es en absoluto nuevo, viene siendo el mismo desde Suresnes con algunos pequeños altibajos y eso que siempre el PSOE por comparación con nuestra extrema derecha del PP puede y de hecho nos a podido parecer a algunos un partido de centro.
Efectivamente este comportamiento simplemente asqueroso y traidor no es el de su honesta militancia y simpatizantes que están muy por encima de esa vergüenza de politicastros.
Por todo lo cual: ¿a santo de qué? a estas alturas alguien se extraña de que la gente normal y no los relamidos politólogos de Prisa y demás tontos útiles puedan decir en voz bien alta que: PP Y PP$OEZ LA MISMA EXCRECENCIA SON
Acaso es necesario resaltar cada vez que se dice esa frase, que a algunos tanto les molesta, QUE NOS REFERIMOS A SUS CUADROS DIRIGENTES que para nuestra desgracia cada vez mas son intercambiables con los del Partido Popular con el “valor añadido” de su personalidad traidora a las clases populares que dicen representar.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Fantástico, futbolín. Gracias.

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