jueves, 7 de septiembre de 2017

La llave que no abre ninguna puerta o el mejor de los cinturones de castidad

Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma
La historia no es sino el relato de la lucha de clases y, como tal, tiene sus momentos cruciales.
Un día, hace miles de años, los neardentales de una tribu decidieron unirse para evitar que aquel matón tan grande los putease.
Y lo consiguieron. Cuando el matón intentaba robarle al más pequeño de la tribu su lanza de sílex o la mujer, todos se unieron, como un sólo hombre e hicieron frente al grandullón, hoy, por mí, y, mañana, por ti.
Pero, desde entonces, ha pasado mucho tiempo, tanto que ya nadie se acuerda de lo evidente: la unión es un buen remedio contra la fuerza.
Luego, muchos miles de años después, un judío alemán, barbudo y melenudo, quiso, intentó, derrotar a la fuerza bruta sólo con la inteligencia y se fue a las bibliotecas y estudió y estudió la historia de la humanidad para comprender por qué el hombre es tan hijo de puta y qué se puede hacer contra un animal así.
El auténtico cáncer del hombre es la avaricia, los jodidos liberales afirman todo lo contrario, es la avaricia lujuriosa del hombre lo que mueve el destino de las naciones, de modo que cuanto más avariciosos haya en un sociedad ésta será más libre y más abierta porque la nación será más rica y habrá más para repartir entre todos.
Falacia, falacia pura y dura para engañar a los imbéciles.
Si tú admites que es justa la lucha de los empresarios contra los trabajadores y que el Estado debe limitare a crear las instituciones jurisdiccionales para que los que no tienen nada no puedan levantarse impunemente contra los que lo tienen todo, habrás consagrado históricamente la tesis neoliberalista de que el Estado no es la solución sino precisamente el problema, y que debe limitarse a asegurar las condiciones para que los empresarios compitan entre sí para vender más a base de rebajar la remuneración de sus trabajadores.
Y de esto saben mucho Amancio Ortega y ese jodido cuyo nombre desconozco que ha creado Ikea.
Pero estábamos escribiendo de aquel jodido tipo tan peludo que estudiaba historia y economía en las bibliotecas públicas y que descubrió que toda la puñetera historia del mundo no era sino la traslación a la sociedad de esa lucha a muerte entre los que dominan la economía a base de explotar a sus trabajadores.
Lo estudió a fondo, lo desarrolló y lo expuso de tal modo que convenció a los trabajadores de la explotación que estaban sufriendo, “trabajadores de todos los países del mundo, uníos”.
Y una ola de rebelíón contra dicha explotación recorrió el mundo como una ola gigante libertadora.
Pero el liberalismo capitalista también tenía sus ratones de biblioteca y uno de ellos, el señor de Lampedusa, comprendió que para hacer frente a aquella vorágine que amenazaba con derribar para siempre aquella tan injusta estructura económica había que inventar algo que convenciera a las masas de que el mundo ya no era aquél que Carlos Dickens narraba en sus novelas.
Toda aquella fuerza de la gigantesca ola revolucionaria podía combatirse con un poco de astucia, haciendo que todo pareciera que cambiaba para que todo siguiera igual.
Y otra ola gigantesca asoló al mundo llenándolo de mentiras canallescas que proclamaban que todos los hombres éramos iguales y teníamos los mismos derechos y llenaron el universo de una falacia que ha resultado invencible: unas leyes que ellos llamaron magnas y en las que se recogían unos preceptos inatacables en los que se basaron todas las leyes que iban a gobernar el mundo.
Y son inatacables porque detrás de ellas está la fuerza de las armas del Estado o las de sus tribunales.
De modo que si una región, nación o lo que sea que, ahora mismo se halla integrada en un Estado y se siente inmensamente maltratada por él, no puede intentar salir del mismo de ninguna manera porque, ante su intento de liberación, se esgrimirá esa ley de leyes, esa Carta Magna, absolutamente inatacable, porque los requisitos legales que se exigen para ello son irrealizables, y, si intentara irse por las buenas, se hará sentir frente a los que lo intenten toda la fuerza política, económica y militar del Estado del que dicha región, nación o lo que sea forma parte.

Postdata:

3 días después de publicar yo este post, leo en El Periódico de Cataluña, un chiste de mi admiradísimo Ferreres, en el que uno de los personajes dice lo mismo que yo en el título de dicho post

ferrerrescast170910

domingo, 3 de septiembre de 2017

Excusa no pedida, acusación manifiesta

Ya he dicho por aquí, varias veces, que lo que generalmente se admite como división de poderes es falso, una falsedad más que la derecha ha lanzado al mercado de la información para engañarnos a todos.
Es falso que sólo haya tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial.
Yo no sé si, en los tiempos en los que Montesquieu escribió su L’esprit des lois, lo era, ahora, desde luego, no, y las mismas constituciones de todos los Estados modernos del mundo, lo establecen sin ninguna claridad pero evidentemente.
Si al ejecutivo lo nombra el poder que ha ganado las elecciones generales, que constituye, también, la cámara legislativa ¿de qué coño de independencia de poderes se nos habla?
Y, si al judicial no sólo lo nombra el ejecutivo sino que también lo gobierna sin ninguna clase de trabas, ¿qué clase de independencia es ésta?
Pero esto es lo de menos.
Lo de más es que al dichoso ejecutivo, ése, que lo dirige todo, lo ha designado un pueblo al que han engañado hasta el fondo de sus empequeñecido cerebros, ellos, los puñeteros periodistas.
Esos, a los que con tanta vehemencia defendía el otro día el Ferreras, esa especie de orangután vestido de negro que trata de esconder su calvicie con cuatro pelos que arrastra hasta la frente desde el cogote.
Alguien, yo, por lo menos, no sé quién es, ha tocado a rebato y ha dicho que la tarea más urgente del PP el aprovechar la terrible desgracia catalana para acabar con el independentismo.
Lo que sí sé es quien ha sido el encargado de dar el disparo de salida, el tremendo Maíllo, que dijo como principio a esta caza de brujas algo así como que nadie puede dudar de la honestidad de la prensa española.
Y ya se sabe la terrible certeza del aforismo latino: “excusatio non petita, accusatio manifesta”, excusa no pedida, acusación manifiesta.
Pero lo más terrible que yo he visto en todos estos días es la foto en la que esa tremenda cariátide que es la tal Soraya Sáez de Santamaría, da las instrucciones precisas a la cúspide de la prensa catalana: Maríus Carol, La Vanguardia,  Xavier Vidal-Folch, El País, Enric Hernàndez y Joan Tàpia,  El Periódico.

martes, 15 de agosto de 2017

El mundo y la vida según Rajoy, en El Faro de Vigo


Rajoy ve también un "cambio de tendencia" en el crédito


Llevo siglos escribiendo que no vivimos en una democracia porque este vocablo significa, como muy bien estableciera Abraham Linconl, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Y como dice la más sabia de las filosofías “nihil volitur qui precognitur” que yo me atrevo a traducir: no se puede querer sin conocer.

En un post que ha colgado en mi blog o bien eddi o bien futbolín, se dice:

   “Pero no todo está perdido: según un informe elaborado por la Universidad de Oxford en 2015 y publicado por el Instituto Reuters para el estudio del periodismo, de los 11 países europeos estudiados, los medios de comunicación españoles son los menos creíbles. A nivel mundial, cuando se analizan los públicos de EEUU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, España, Italia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Brasil, Japón y Australia, sólo los medios de comunicación estadounidenses tienen menos credibilidad que los españoles”.[Img #50338]     (*) Ángeles Diez Rodríguez es Doctora en CC. Políticas y Sociología, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, España, miembro del Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN y colaboradora de Canarias-semanal.org.

Vuelvo al no se puede querer lo que no se conoce: si a ti no te dejan ver otra realidad que la que ellos quieran que percibas, ¿cómo vas, luego, a votarla en las urnas?

Si a ti te mienten constantemente sobre la paupérrima alternativa que ellos dejan que se asome al sombrío panorama nacional, ¿cómo vas a conocer a los que deberían sustituir a los que ahora se ríen de todos nosotros diciendo que nos gobiernan de la mejor manera posible, cuando lo único que hacen a manos llenas es abarrotarse sus bolsillos y los de sus amigos?

Ellos lo llaman capitalismo de amiguetes pero, en realidad es un capitalismo criminal que está llevando a la muerte por inanición, o sea, por no poder comer o por el frío invernal o el calor veraniego, o por el suicidio al que les empuja una irresistible desesperación, seguramente a lo que hubiera sido lo mejor de todos nosotros, porque hubieran tenido consciencia de la esencial vulnerabilidad del ser humano.

De modo que así estamos, gobernados en última instancia por un tipo que escribió, cuando todavía se atrevía a escribir la verdad, en El Faro de Vigo, aquello tan progresista y avanzado de que la desigualdad no sólo es inevitable sino deseable y justa ya que los seres humanos estamos condenados a ser lo que somos por el hecho de nuestro nacimiento, o sea, por la estirpe, decía él: 

"Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas “Leyes” nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación". 

De manera que los que nacemos como podemos no tenemos más remedio que aceptar nuestro papel de esclavos en la producción, si es que tenemos la inmensa fortuna de llegar a ello y no nos morimos de hambre, frío o calor por el sinuoso camino.

martes, 1 de agosto de 2017

La figura del falso testimonio en el Código penal español





Hoy, en Al rojo vivo, dentro de su sección Maldita Hemeroteca, han proyectado un video en el que Rajoy que, entonces, era el director de la campaña electoral del PP a las elecciones generales, hace una minuciosa exposición de todos los detalles económico- financieros del programa de la campaña de aquel año, con pormenores que descienden hasta el céntimo, lo que, según el programa, se halla en abierta y flagrante contradicción con su deposición como testigo del día 26 de julio del corriente año.

Veamos lo que, al respecto, determina el Código Penal:

Artículo 458

1. El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.

2. Si el falso testimonio se diera en contra del reo en causa criminal por delito, las penas serán de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Si a consecuencia del testimonio hubiera recaído sentencia condenatoria, se impondrán las penas superiores en grado.

3. Las mismas penas se impondrán si el falso testimonio tuviera lugar ante Tribunales Internacionales que, en virtud de Tratados debidamente ratificados conforme a la Constitución Española, ejerzan competencias derivadas de ella, o se realizara en España al declarar en virtud de comisión rogatoria remitida por un Tribunal extranjero.

Artículo 460: 

Cuando el testigo, perito o intérprete, sin faltar sustancialmente a la verdad, la alterare con reticencias, inexactitudes o silenciando hechos o datos relevantes que le fueran conocidos, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y, en su caso, de suspensión de empleo o cargo público, profesión u oficio, de seis meses a tres años.


domingo, 30 de julio de 2017

Botarates y lenguaraces





Ayer, en La Sexta noche, ese ejemplo de coherencia y fidelidad a los partidos en los que milita, hasta hace cuatro días era UPD, hoy es Cudadanos, C’, Toni Cantó, se descolgó con un “bueno, de ese, no hay que hablar, con decir que es comunista, está todo dicho”.

Como es lógico, apagué la tele.

Hace unos días, otro paladín de la dignidad y de la democracia, el columnista de El Mundo, Jorge Bustos, decía en Al rojo vivo, algo parecido: “Pues yo prefiero que me gobierne un corrupto que un comunista”.

¿Qué está ocurriendo en este puñetero mundo, qué estamos consintiendo que suceda, cuando dos tipejos de esta calaña se permiten decir impunemente que la más noble de las creaciones del pensamiento humano, no debe siquiera mencionarse en serio, en una charanga como suelen ser las tertulias políticas españolas, donde se tolera la participación de tipos como Marhuenda y Eduardo Inda?

El más grande de los filósofos vivos, Jürgen Habermas, es marxista y ningún otro filósofo digno de tal nombre sería capaz de decir algo semejate delante de él, porque el marxismo, padre directo del comunismo, no es sino la mejor manera de interpretación del mundo y de la historia que hasta ahora ha sido capaz de hallar el hombre.

Y es que atacar el marxismo es como atacar la lógica y las matemáticas.

Que gobiernos que se han autotitulado marxistas hayan degenerado en dictaduras de la peor especie ¿y qué?

¿Acaso no lo han hecho también otras muchas ideas filosóficas e incluso religiosas admitidas y practicadas en todo el mundo?

Es curioso que tales críticas provengan de tipos que están absolutamente conformes con estas ideas neocapitalistas ultraliberales, que van a llevar al mundo directamente a su desaparición.

sábado, 29 de julio de 2017

Mercenarios


El PSG acelera por Neymar y este viernes ya ha acordado las comisiones del traspaso: pagará 36 millones de euros.


Ahora resulta que los madridistas tenían razón.

Neymar, jr. es un perfecto hijo de Neymar, sr. 

O sea, un pesetero sobre todas las cosas, un mercachifle, un mercenario,  absolutamente asqueroso.

Acabo de leer que el 30 de julio, o sea, mañana, iba a cobrar 25 millones de euros del Barça, en virtud de lo acordado en el último contrato de renovación, de manera que el tío pesetero está entre la espada y la pared: si admite lo que todo el mundo ya sabe, que ha fichado por el PSG, perderá esos 25 millones y, si calla como un canalla, los cobrará.

Y no sólo calla sino que ha hecho los que, sin duda, son los dos mejores partidos de su vida blaugrana: buscando que el Barça confíe en que todo siga igual y pague, con lo que habrá hecho, siguiendo los dictados de ese genio para los negocios que es su padre, el mejor negocio de su vida, cobrándole al equipo catalán 25 millones, el mismo día que firma con el PSG. Redondo.

miércoles, 26 de julio de 2017

Recuerdos de Derecho penal de un viejo abogado: los papeles de Bárcenas y de Lapuerta




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Como hace ni más ni menos que 70 años que estudié los derechos penales, el sustantivo y el procesal, no estoy muy seguro de que lo que voy a escribir sea cierto, válgame que, entonces, sí que lo era.

Respecto a los actores del hecho delictivo eran, por lo menos que yo recuerde, tres, los autores, los cómplices y encubridores.

Los autores eran los que realizaban directamente el acto constitutivo del delito, los cómplices los que colaboraban a su realización con actos que si bien no constituían parte esencial del mismo, éste no hubiera podido producirse sin su intervención, y los encubridores los que sin tomar parte alguna en la comisión del delito colaboraban de alguna manera en que éste no fuera conocido y castigado.

Todo esto en relación con la actualidad nacional, en la que nos hallamos con que una gran parte de la población entiende como normal que unos señores cometan ese delito que entonces se denominaba malversación de caudales públicos y que consistía en apoderarse del dinero del los entes estatales o públicos de cualquier manera.

Es lo que ahora todos llaman “llevárselo crudo” y que es lo que hacen la mayoría de los que ocupan cargos de esta naturaleza y tienen a su alcance las arcas en las que se ingresan todos nuestros impuestos.

Efectivamente, son autores de dicho delito aquellos que meten directamente la mano en las cajas de las respectivas entidades, pero también son parte importante en dicha malversación los que les ayudan a llevárselo de una manera activa e igualmente aquellos otros que tienen noticia de dichos latrocinios y miran descaradamente hacia otro sitio pensando que está bien, hombre, hoy, por ti, y mañana, por mí.

De modo que no sólo eran autores, por ejemplo, el sr. Lapuerta y el sr.  Bárcenas que practicaban, presuntamente, el noble deporte del cohecho impropio, sino que también eran delincuentes presuntos en concepto de cómplices todos aquellos otros miembros del PP que adjudicaban las contrataciones públicas a aquellos empresarios que, previamente, habían engrasado la ruede para que ésta rodase y aquellos otros más que lo sabían y callaban porque el sr. Lapuerta, según dice el sr. Bárcenas, les llevaba a su propio despacho situado en el mismo edificio, parte del botín dentro de una caja de puros habanos.

Y todo esto ¿está demostrado fehacientemente para que lo estime como cierto la autoridad judicial?

No sé, tampoco, si recuerdo mal las reglas que sobre la prueba establecen nuestras leyes de enjuiciamiento.

Decían, en aquellos tiempos, que la reina de las pruebas, ¿o era la virreina?, es la documental, o sea la constituida por los documentos que obren en autos, que pueden ser públicos, si han sido realizados por funcionarios públicos convenientemente autorizados para ello, o privados si han sido confeccionados por todos los demás actores de derecho.

La eficacia de la prueba en juicio de los documentos públicos es total, si se han realizado por los encargados de otorgarlos y con  todos los requisitos legales para ello, pero lo mismo sucede con los documentos privados si éstos han sido adverados en el procedimiento  mediante el reconocimiento de sus autores y los peritos encargados de confirmar la autenticidad de las letras, firmas y visados que obren en los mismos.

O sea que los llamados papeles de Bárcenas son prueba fehaciente en el proceso de referencia en tanto en cuanto tanto éste sr. como el sr. Lapuerta reconocen que fueran llevados por ambos en concepto de gerente y tesorero y están visados por ellos en todas sus hojas, cuyo extremo se halla avalado por los peritos judiciales nombrados judicialmente para ello.

Entonces si allí se dice que el Sr. Rajoy recibía todos los meses su sobresueldo es porque así se hacía, tal como afirman ambos señores encargados de llevar, estatutariamente, ese libro de la caja que han dado en llamar B, sin ser óbice para ello que el sr. Lapuerta haya sido afligido, posteriormente a todas las diligencias relatadas, por una demencia senil que todos llaman sobrevenida, precisamente porque no puede invalidar todas sus actuaciones personales anteriores y mucho menos si éstas son judiciales y debidamente intervenidas por los órganos encargados de ello.

domingo, 16 de julio de 2017

El Estado y las ideologías


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Margaret Thatcher y Ronald Reagan son los autores de la célebre sentencia: “el Estado no es la solución sino precisamente el problema”.

Gente más capacitada que yo ha demostrado inequívocamente que el Estado es absolutamente imprescindible para una vida social pacífica.

Así, pues, lo que está en discusión es cuál debe ser la actitud que el Estado debe adoptar en orden a su intervención como árbitro de los conflictos sociales.

¿Debe reducir su intervención a un mínimo indispensable para que las fuerzas en conflicto, capital y trabajo, actúen lo más libremente posible en la producción, o, por el contrario, su intervención debe de ser exhaustiva para que ninguno de ambos factores campe por sus anchas?

Debo reconocer que tengo los cojones más grandes que el caballo de Espartero para atreverme a encarar la cuestión esencial que se halla en el fondo de todos los problemas que asolan al mundo, un viejo como yo, en el umbral estricto de los 88 años y sin ninguna clase de conocimientos especiales sobre la materia.

Pero precisamente porque he vivido tanto y lo he hecho tan intensamente que ahora me siento esencialmente cansado, pienso que, por lo menos, en el terreno existencial sí que es posible que tenga algo pensado o, por lo menos, intuido sobre el tema.

Los liberales que, como ellos mismos dicen, van ganando la batalla, lo tienen muy claro: el Estado no debe de intervenir en la llamada lucha de clases si no es para darles la razón porque, si hace lo contrario, todo el andamiaje social se irá al carajo.

La función del Estado no es otra que las fuerzas y cuerpos de seguridad del mismo estén siempre dispuestos a salir a la calle para mantener el orden público.

Que se lo pregunte, si no, a Cristina Cifuentes, cuando casi ayer ella era la Delegada del Gobierno en Madríd, cómo sus subordinados se esforzaban bravamente en aplastar con sus botas de clavos  y porras de goma las cabezas de los que habían salido a la calle precisamente a eso, a pedir que se hiciera una mejor distribución de esa riqueza que, según Rajoy, se está produciendo en cantidades tan industriales que éramos y somos la envidia de todo el mundo civilizado.

Pero también los hay los que, como yo, creemos que el Estado y sus fuerzas y cuerpos de seguridad deben de intervenir para todo lo contrario, para que se cumpla a rajatabla, sí, la justicia, precisamente, pero ésa que se ha dado en llamar social y que partiendo de la base de la definición de justicia que hacía el viejo jurisconsulto Ulpiano, consiste en dar a cada uno lo suyo, así al capital no toda la plusvalía que la intervención de las fuerzas trabajadoras haya incorporado a las materias primas, sino tan sólo un importante interés a lo invertido que, en todo caso, debe de ser superior al que se atribuya a los casos de inversión directamente improductiva, para que sea interesante dicha inversión, pero de ningún modo abarque casi el total de dicha plusvalía puesto que, entonces, se incurre en una clara injusticia distributiva.


lunes, 3 de julio de 2017

Bienvenidos al infierno

Manifestaciones en contra del G20

Recuerdo como si hubiera sucedido ayer, las sesiones de catecismo en la parroquia de San 
Miguel de mi pueblo.

Infierno, el conjunto de todos los males sin mezcla de bien alguno.

Joder, qué definición, a ver quién es el guapo que la mejora.

¿Hay entre mis lectores alguien que pueda señalarnos qué coño de bien hay en este jodido mundo en el que intentamos sobrevivir?

¿Que comemos, el que lo hace, dos o tres veces al día, y qué comemos, coño, qué comemos?

Vegetales pasados de fertilización, carnes engordadas con hormonas, líquidos que ningún otro animal en el mundo se atrevería a beber.

¿Qué dormimos, el que puede hacerlo porque se lo permite su buena conciencia, echados sobre somieres de hierro o de madera, cubiertos con sábanas y mantas de nylon que te abrigan o hielan cuando tenían que hacer lo contrario?

Claro que hay quien come, bebe y duerme como los propios reyes después de haber jodido con mujeres de ensueño. Sí.

Pero ¿quienes son, coño? 

Ellos, ¿y quienes son éstos?

Trump y su compañero del alma, Warren Buffett, sí, ese jodido y asqueroso tipo que se reía de todos nosotros diciendo:

-Claro que hay lucha de clases, pero, a joderse, amigos, porque la vamos ganando nosotros.

Y, de vez en cuando, para comprobar como marcha la cosa, estos tipejos se reúnen en fastos que denominan de una manera rumbosa, G20, en este caso, por ejemplo. En Hamburgo.

Y nosotros, ¿qué podemos hacer para contraprogramar estos aquelarres que se celebran, como es lógico, alrededor de quien es el mismísimo Diablo?

Quemar un par de coches y cuatro cubos de basura, a cambio de que nos abran sus esbirros, con sus porras, la cabeza y nos encierren en esos mugrientos calabozos que hay en todos los bajos de las comisarías de policía de todo el mundo.

Y con la cabeza a medio vendar y la espalda llena de cardenales, nos iremos luego, cuando los del G20 se hayan ido a sus magníficos palacios, a nuestras inhabitables madrigueras a vanagloriarnos, ante nuestros hijos y nuestros vecinos, como si hubiéramos hecho algo de provecho.

domingo, 2 de julio de 2017

Una nota sobre el orgullo gay


Imagen de la celebración del Orgullo Gay en Sao Paolo. Foto Twitter

No sé, pero esta vez, tengo la sensación de que me salgo de la corriente, de la buena corriente que empuja a la humanidad por la buena senda. No estoy de acuerdo con esa exhibición obscena y grosera de esa sexualidad, tan natural como la mía, pero que ayer se mostraba con un orgullo que yo nunca he sentido por mi propia sexualidad.

Ya sé, ya sé, ya sé que eso que a mi me parece un exceso para ellos es un grito que sale de sus entrañas donde tanto tiempo han tenido que ocultar su naturaleza sexual, pero creo que dicha manifestación contra la injustísima represión de que han sido objeto no justifica su obscena exhibición de atuendos sadomasoquistas y de gestos de evidente contenido sexual.

Tendría yo veinte años cuando leí el Libro negro de Papini, hace, pues, 68, pero recuerdo como una de sus grandes reflexiones aquella que dice de que igual como nos ocultamos para defecar deberíamos de hace lo mismo para comer porque casi es tan obsceno lo uno como lo otro.

martes, 27 de junio de 2017

Saurios en aguas cenagosas


Una cocodrilo hembra acaba de engullir al Banco Popular, al que todo el mundo conocía como el banco del Opus.

¿Es posible, acaso no es universal esa ley que ordena perro no come perro, o es que acaso, en ese inmenso bocado de no sé cuántos millones de millones de euros, que ese saurio hembra del Santander acaba de engullir de un sólo trago puede haber también una parte sustanciosa para alguna institución encubierta de la Obra de Dios?

No lo sé, quizá no lo sepamos nunca porque yo no participo de esa idea que ayer defendía bravamente, en Hora 25, ese catedrático de universidad, Fernando Vallespín, de que, en este mundo, todo acaba por saberse.

Lo que sí que sé es que los juzgados españoles, que están cambiando lentamente sus puntos de mira, no se van a llevar por delante al despacho de asesoría fiscal de Cristobal Montoro, que él abandonó formalmente antes de entrar en el Gobierno de Rayoy, al que alguien ha denunciado ante la fiscalía por una colisión de sus intereses con los generales del Estado.

En cualquier caso a don Cristobal, como a cualquiera de ellos, esto es algo demostrado hasta la saciedad, le importa un pito que le pillen con las manos en la masa porque para eso ellos han sido tantos años panaderos, de manera que ahora mismo, está pendiente de reprobación ante el Congreso y toda España pide su dimisión porque incluso un tribunal tan imparcial como el Constitucional y con un ponente tan ajeno al PP y al Opus como Ollero ha dicho por unanimidad que la Amnistía Fiscal de Montoro y Rajoy no sólo es inconstitucional sino también contraria a toda Ley y Derecho.

Mientras, el PP acaba de presentar querella por prevaricación y malversación de fondos contra dos concejales del Ayuntamiento de Madrid por haber solicitado  información a un despacho de abogados, ajeno al propio concejo, sobre un contrato llevado a cabo por el anterior equipo municipal de Ana Botella con la empresa que organiza todos los años el Open de Tenis de Madrid, bajo condiciones absolutamente leoninas, a lo que parece, para los intereses de los madrileños, de modo que nunca como ahora puede decirse eso de "el alguacil alguacilado".


sábado, 24 de junio de 2017

Los renegados



Los peores atacantes de la izquierda son precisamente aquéllos que un día fueron más izquierdistas que nadie.

Por supuesto que conozco el dicho de que el joven que a los veinte años es de derechas es un hijo de puta, el viejo que a los sesenta años es de izquierdas es un idiota. 

Pero nunca he estado de acuerdo con él, porque yo mismo, a los 10 años, fui atado con la cadena de una persiana y paseado por todo el pueblo, no sólo por los que yo creía eran mis amigos sino también por algún que otro pariente.

Y, ahora, que voy a cumplir el mes que viene los 88 años, sigo pensando lo mismo que entonces.

No, no todos somos iguales. Yo, que vengo leyendo a Raúl del Pozo, desde que inició sus pasos periodísticos exitosos en el Pueblo de Emilio Romero, cuando se declaraba, y no sólo vivía Franco sino que estaba en todo su apogeo, comunista a rabiar, hasta ahora que en El Mundo, lo leo y me da la sensación de que está tratando de hacerse perdonar aquellos inocentes desvaríos juveniles, porque resulta que es más rajoyista que Rajoy y más de ultraderecha que todo el PP.

El puñetero Raúl, hoy, en su columna de El Mundo dice literalmente que: “El género humano es La Internacional, pero no sé si los votantes del PSOE se van o no a hacer un lío cuando haya que votar a un partido que defiende los valores republicanos sin cuestionar la Monarquía y la plurinacionalidad, sin cuestionar la soberanía de España”.

Este tío, que no se cansa de citar a los más sesudos genios de la humanidad, cuyas citas cualquiera puede leer en un buen diccionario de citas célebres, hace como que está encendiendo una vela a Dios y otra al Diablo, cuando sólo está arrimando el fuego a la sardina de los capitalistas que ahora le pagan el sueldo. Porque seguro que en dicho diccionario ha leído también esa cita que dice que la política es el arte de lo posible, y el Psoe, que no es ni mucho menos mi partido, el pobre hace lo que puede para no acabar de desaparecer del mapa.

-¡Qué vergüenza, coño, qué vergüenza!-como gritaba el otro día, encorajinada, esa Némesis de la ultraderecha que responde por Irene Montero, desde la tribuna de las Cortes.

miércoles, 21 de junio de 2017

El Real Madrid y la ideología

“Sostiene Pereira”-y, en este caso, Pereira soy yo-que todo fan del Real Madrid, RM, es un ultraderechista y, por tanto, un fascista de tomo y lomo.

Porque un fascista ¿qué es?

Un tipo que por ser él quien es y por su excelencia infinita tiene derecho a todo, y cuando digo “todo” quiero decir todo, o sea que todo lo que hay en el mundo ya sea espiritual, como el honor, la honra, la fama, el prestigio o material como todo el dinero del mundo o sea el poder económico y, por ende, el político  no sólo es suyo sino que también lo es, lo debe de ser en exclusividad, porque el RM es el único dios, porque la característica esencial de la divinidad es la exclusividad, la unicidad, porque si hubieran varios dioses, todos ellos no serían tales porque uno de ellos, el verdadero, el auténtico dios tendría algo de lo que los demás carecerían por lo tanto no serían todopoderosos, o sea, no serían dioses.

Los aficionados del RM no sólo quieren que su equipo sea el mejor, que, algunas temporadas lo es, sino que además los otros equipos del mundo, en el que, a veces, hay alguno que lo supera, por lo que sea, porque se ha producido una eclosión de jugadores insuperables en Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, etc., pidan perdón por ser así  e incluso nieguen, bajo juramento que tal hecho se produzca, o sea, que digan, que afirmen, que juren que no, que ninguno de los Manchesteres, ni de los Chelseas, Arsenales o Liverpoores, PSGs, Bajerns, Juventus, etc. es, ha sido nunca, ni será mejor que el RM y entonces, ellos, en un gesto de magnanimidad insuperable, dirán que “bueno, sí, este equipillo de medio pelo, este año no ha jugado mal, pero, ojo, que no se les suba el orgullo a la cabeza que eso ha sido porque el RM se lo ha permitido generosamente”.

Así que su dominio deviene sobre todo en político porque no siempre se basa en la verdad sino en un pacto de dicha naturaleza en el que todos los demás equipos del mundo se le someten.

¿Por qué?

Porque ha conseguido algo parecido a lo logrado por los EE.UU.  de América, infiltrar todas las instituciones, todos los ámbitos en los que el poder reside realmente.
Y, consiguientemente, lo ha podrido todo hasta la raíz, haciendo el uso más instrumental y rastrero del poder económico.

Es por eso que yo no admito, de ninguna manera, que pueda haber un sólo seguidor del RM que sea honrado, una buena persona de izquierdas, como dicen que lo son, por ejemplo, García Ferreras y Rubalcaba.


domingo, 18 de junio de 2017

Los abanicos de papel o el tercer mundo comienza en los Pirineos

Tal vez, seguro, que este título es erróneo, porque en España, efectivamente, hay 3 millones de niños bajo el nivel de la pobreza y 14 millones de hogares que subsisten milagrosamente mediante esa limosna que les cae no sabemos muy bien de donde, pero también es cierto que en este jodido país vive uno de los 3 hombres más ricos del mundo, sí, porque según las organizaciones internacionales que establecen los índices de desigualdad este asqueroso país es uno de los más desiguales de la Tierra. Pero eso sí, en fútbol, somos los mejores porque para este deporte, el nuevo “panem et circenses”, no se escatima ni un euro.
Desde que el genio de Lampedusa estableció su máxima: es preciso que todo cambie para que todo siga igual, la conformación del mundo mundial (¿o es global?) se pergeñó de esta hipócrita manera: no más divisiones Norte-Sur, con un Norte espléndido y un Sur de auténticos esclavos, a partir de aquel momento, Norte y Sur, señores y esclavos podían convivir, es una manera de hablar, sobre ese mismo pedazo de la Tierra que hemos dado en llamar Estado o Nación, según de lo que estemos hablando.
A partir de ese momento cómo se podía hablar, tratándose, por ejemplo, de Nueva York, de señores y de esclavos, si unos y otros podían deambular, al propio tiempo, por la Gran Avenida.
El problema ya no era que los negros habían de usar autobuses para ellos solos o utilizar la parte trasera de los de los blancos. No.
El problema es que los negros tenían que vivir en barrios aparte, Harlem, por ejemplo, que funcionaban como auténticos gettos.
De modo que los negros ya no estaban en Africa pero era aún peor que si continuaran allí.
Pero yo no quería hoy escribir de los negros y los blancos y cómo funciona su convivencia en los Estados Unidos de América.
Yo quería hablar de España y de lo que está ocurriendo en Valdemoro.
En Valdemoro viven los que no pueden hacerlo en Majadahonda, La Finca o alguno de estos otros barrios para supermultimillonarios de Madrid.
Y ya me parece estar oyendo a Cristina Cifuentes decir:
-Oiga, y usted que me dice con eso a mí, si yo vivo de alquiler, porque tengo que cumplir con la máxima de Lampedusa. Yo ahora, mientras esté en política, tengo que vivir así, porque es preciso que todo cambie para que todo siga igual, cómo si no, podría hoy yo dirigirme a todas esas madres que indignadas ven como sus hijos en Valdemoro se desmayan porque no pueden soportar el calor que hace en su aulas de estudio. Ya tendré tiempo, luego, cuando me vaya o cuando me echen, de vivir en esa clase de palacios que hemos visto que se han procurado Ignacio González y Francisco Granados para cuando por fin salgan de la cárcel. Mientras tanto, yo tengo que callarme y mirar para otro lado, cuando mi consejero de sanidad les dice a esas indignadas madres que un abanico de papel, confeccionado con sus propias manos, por sus hijos, es mucho mejor para su salud que el aire acondicionado.

sábado, 3 de junio de 2017

Un auténtico palacio casi gratis

Foto: La polémica casa del exfiscal Anticorrupción Manuel Moix, en un fotomontaje elaborado por Vanitatis.
Teóricamente, no hay nadie más experto en leyes que un fiscal, tanto que una de las denominaciones que se le asigna es “curator legis”, cuidador de la ley, y, si no, que se lo pregunten al ex juez Elpidio Silva, que tuvo que soportar, en el proceso que se montó contra él por enchironar al amiguísimo de Aznar, Miguel Blesa, y que dio con sus huesos fuera de la carrera judicial, que la acusación oficial contra él la llevara un fiscal que se llama Manuel Moix. ¿Les suena?
Bueno, pues supongamos que yo soy fiscal y que, por ello, conozco al dedillo todos los recovecos de las leyes y que poseo un magnifico solar en una de las mejores zonas residenciales de Madrid y que tengo unos planos para construir no un chalet sino un auténtico palacio.
El problema teóricamente irresoluble es que, para dicha construcción, se necesita un montón de millones de euros, que nosotros no tenemos.
Pero si nosotros constituimos una sociedad en un paraíso fiscal e inscribimos el solar, allí, cuidando muy mucho de que dicha sociedad figure a nombre testaferros profesionales con los que se firmarán, aparte, los pertinentes contratos para la recuperación de la propiedad del inmueble, una vez que hayan prescrito las acciones civiles y penales que se originen por la construcción del palacio sobre un solar que no es nuestro sino de una sociedad domiciliada en una paraíso fiscal.
Estos días, he leído y oído por ahí, que la familia Moix tiene una maravilloso chalet en Collado Villalba, por cuya construcción los patriarcas de la familia tuvieron que soportar juicios por alzamiento de bienes y otros, sin que los proveedores consiguieran el resarcimientos de los gatos originados por dicha obra.
Asi como también hemos leído u oído que Moix y sus hermanos tienen inscrita a su favor la titularidad de dicho inmueble por ser ahora los titulares de la empresa tapadera de Panamá, que adquirieron por derecho de herencia.
¿Por qué no han repatriado dicha sociedad? Moix dice que porque resulta muy caro.
No sé pero en nuestro ordenamiento jurídico, que tan bien conoce Moix, por su profesión, hay una serie de artículos legales muy interesantes: los que heredan una propiedad heredan también las obligaciones que pesan sobre ella y que del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes presentes y futuros.
Claro: si no han prescrito, por el transcurso del tiempo, dichas obligaciones.

jueves, 1 de junio de 2017

Gobernando desde la cárcel

Foto: Fotografía de archivo de Eduardo Zaplana (i) e Ignacio González.
Lo tengo escrito por aquí hace ya mucho tiempo, todo juez es de derechas porque además de que la función crea el órgano, metámonos en la cabeza de ese muchacho de 21 años que comienza a preparar la oposición, una de las más duras donde las haya. ¿Qué es lo que busca ejerciendo la judicatura? ¿Aplicar el Derecho? Éste se aplica también desde un despacho de abogados y no hay que romperse previamente la cabeza y los nervios machacando hasta la extenuación 530 temas de la mejor manera para exponer 6 de ellos en una hora, con el ritmo y la seguridad de un papagayo. Un juez se hace juez porque quiere gobernar la vida de los otros.
También lo tengo escrito ya, lo más cercano a un dios en la Tierra es un juez, se lo dijo el anterior presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a un diputado del PP que menospreciaba la firma de un juez:
“pues con esa misma firma que u. tanto desprecia ese pobre juez lo puede arruinar a u. o mandarlo a la cárcel para toda su vida”.
O sea un juez es “Deus ex machina”, lo dice un tío que ha convivido con ellos todo los días durante 50 años.
Y todas las legislaciones del mundo civilizado han tratado de proteger este status privilegiado rodeándolo de privilegios cuasi divinos: a un juez no se le puede tocar: inmunidad; a un juez no se le puede trasladar si él no lo pide, inamovilidad, etc.
Pero este mismo sujeto, al propio tiempo, es un hombre como los demás, es decir quiere vivir bien y con el menor esfuerzo posible, o sea, que quiere prosperar en su carrera, alcanzar pronto un buen puesto y vivir lo mejor posible su propia vida.
Y, aquí, es donde interviene ese CGPJ, que mencionábamos antes y que es el órgano encargado de la dirección y gobierno de todos los jueces de España y cuyos miembros son designados, en su mayoría, por el partido que gobierna.
O sea que los jueces, normalmente, temen y respetan a dicho Consejo como un asno a una vara verde, en realidad, el presidente actual del mismo dijo que a los jueces se les gobierna con el palo y la zanahoria.
Y así es. Si un juez no hace lo que quiere el PP, partido que actualmente desgobierna España, se le suprime cualquier clase de zanahoria, dietas por asistir a congresos o a cursillos, o por ocupar una plaza en comisión de servicio, sustituyendo a otros, etc y, además, se le señala con una cruz y que lleve cuidado porque, si se descuida puede acabar como Garzón o Elpidio Silva.
Estas son las reglas del juego, pero, ya lo hemos dicho,los jueces son también hombres y siendo muy cierto eso de que el miedo guarda la viña, si a un tío como Garzón, Felipe González lo incluye en sus listas a las elecciones generales y, luego, cuando las ganan todo lo que le da es una secretaría de Estado y no un ministerio, Garzón se enfada y se va de la política dando un portazo, vuelve a su despacho de la Audiencia Nacional y saca de un cajón un expediente que tenía contra Barrionuevo y su subsecretario, lo reactiva y acaba metiéndolos a ambos en la puta cárcel.
Luego, Garzón cuando trató de hacerle al PP algo parecido, Federico Trillo movió los hilos entre bastidores y acabó con el juez campeador en la puta calle.
Es lo mismo que le pasó a Elpidio cuando se creyó eso de que los jueces son dioses y se atrevió a meter en la trena ni más ni menos que a Miguel Blesa, Presidente de Caja Madrid, donde lo había colocado José María Aznar, total: Elpidio fuera de la judicatura y Blesa, a la calle.
Pero de vez en cuando uno de estos jueces, además de tener los cojones como el caballo de Espartero, tiene mucha suerte.
Es lo que ha sucedido con Eloy Velasco, que fue cargo jurídico importante en la corte de don Francisco Camp y que, al final, no se por  qué se pelearon y el juez se vino a la Audiencia Nacional, AN, y dijo: “ahora le voy a enseñar al PP lo que vale un peine”.
Y vaya que sí que se lo ha enseñado. Media Comunidad de Madrid está ya en la cárcel y el escrache asumía ya tal envergadura que el PP ha puesto pies en polvorosa y ha actuado de tal manera que Eloy Velasco ya no es juez de instrucción en la AN.
Para quitárselo de encima lo ha tenido que ascender a un puesto de nueva creación, la famosa patada hacia arriba, será uno de los 3 magistrados de la Sala de apelaciones de dicha AN.
Pero decíamos, al titular este post, que se estaba gobernando desde la cárcel y vamos a intentar demostrarlo.
En ese rosario de conversaciones entrañables entre amigos de toda la vida, Ignacio González le dice a Eduardo Zaplana, aquel alcalde de Benidorm que como manifestò en otras conversaciones telefónicas que también le fueron grabadas se había metido en política para enriquecerse, y que en dicho intento fue nada menos que ministro con Aznar y ahora no sé lo que es en ese inmenso almacén de enchufes que es Telefónica:
-Pero, coño, es que nos estamos metiendo nosotros solos en todas las trampas, parece como si no supiéramos que o dominamos todo el entramado judicial o vamos a terminar todos en la cárcel. Ahora vamos a nombrar ni más ni menos que al fiscal anticorrupción, o sea, al tío que manda en todos los fiscales que nos pueden buscar las cosquillas y tenemos ahí a ese tal Moix, un tío cojonudo que ya nos ha demostrado de qué va, coño,vamos a nombrarlo de una puñetera vez.En cuanto a este hijoputa de juez que no va aparar hasta que no estemos todos en chirona, coño, ¿no es un juez sustituto?, pues hala, coño, que vuelva de una vez el titular que esta viviendo la "dolce vita" en Roma" y que se ponga a trabajar donde debe de hacerlo y a este carcelero, coño, a Onteniente, joder, a escarbar cebollinos.  
Y todo esto está sucediendo, al pie de la letra, ante nuestros atónitos ojos, Moix ya ha sido nombrado y cesado Fiscal Jefe Anticorrupción y Eloy Velasco ya no es juez de instrucción y por lo tanto no puede empapelar ni un solo elemento más del PP.
O sea que el ex Presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Madrid sigue gobernándolo todo desde su celda, con hermano y televisión, en la cárcel.
-Qué cosas veredes, Sancho, amigo mío.

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