sábado, 22 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces

Como decía Correa ante el tribunal que lo juzga, respecto al tiempo que había ocupado en la sede del PP, yo he pasado más horas entre los jueces que entre mi propia familia, porque han sido más de 50 años trabajando ante los tribunales.
De modo que sé muy bien qué es un juez y cómo son los jueces porque aunque cada uno de ellos es de su padre y de su madre, todos tienen algo en común, lo esencial, tiene por objeto de su actividad profesional hacer justicia, casi “na”.
Yo no sé ustedes, pero yo sí que creo a machamartillo en la máxima de que la función crea el órgano, de modo que cada uno de ellos acaba siendo una especie de máquina de administrar justicia y eso es precisamente lo que hacen en los asunto que políticamente son indiferentes.
Pero ese genio que en lo suyo fue Franco dijo aquello de que lo había dejado todo atado y bien atado y a las pruebas me remito, a pesar del tiempo que hace ya de que el viejo dictador se fue su régimen sigue por aquí intacto.
Porque lo que el franquismo imperante ha hecho es seguir al pie de la letra la máxima de Lampedusa, es preciso que todo cambie para que todo siga igual y así, ha ido introduciendo paulatinamente reformas sólo teóricas que modificaban sólo en la superficie el "statu quo" de las cosas.
Fraga, el máximo artífice del mundo en que vivimos, nos legó una constitución que, si se lee aprisa, parece perfecta pero que la práctica ha demostrado que no sirve para nada que no sea perpetuar el franquismo.
El viejo zorro sabía muy bien que en el mundo moderno todo no es más que apariencia por lo que estableció una administración de justicia que sólo era un remedo de otras europeas pero que, en el fondo, no era sino un apéndice absolutamente sumiso del poder ejecutivo que los elegía, los pagaba, los premiaba o los expulsaba de la carrera judicial a poco que se desviaran de las normas inexorables que la regían.
Pero, en el fondo, los jueces son hombres, como todos los demás, y, por ende, no pueden sustraerse al imperio de sus propia pasiones.
Es por ello que a Franco, Fraga y sus acólitos que se han pasado la vida machacándonos con eso de que la verdad sólo es aquella que al final de un proceso establezcan los jueces, a veces , muy pocas veces, pero de vez en cuando, les sale el tiro por la culata ya que uno de estos jueces los pone a parir.
Pero son casos aislados que se puedne contar con los dedos de una mano: Garzón,Elpidio, Ruz, Bermúdez, Eloy Velasco....
Y, si examinamos, la historia de cada uno de ellos, vemos que se trata, como su propio número indica,  de casos absolutamente excepcionales.
Garzón inició su carrera política dela mano de Felipe González y cuando comprobó que éste no lo hacía ministro de Justicia o de Interior, abandonó abruptamente la política, volvió a su juzgado de la Audiencia Nacional y no paró a hasta que metió en la cárcel a Barrionuevo y medio ministerio de Interior. Luego, con el PP, pensó que todo iba a ser igual y se atrevió a abrir procedimientos contra el franquismo y se fue a la puñetera calle.
Elpidio hizo algo semejante, era un tipo brillante, muy prometedor, que confundió el culo con las témporas y creyó que le iban a consentir que se metiera con uno de los amigos de Aznar y se atrevió a meter en la trena ni más ni menos que a Blesa, total que siguió los pasos de Garzón, aunque,ahora, la historia le dé la razón y el amiguísimo de Anar, si Dios no lo remedia, acabara en la cárcel.
Ruz parece un tipo normal que tuvo la desgracia de que le tocara por el turno de reparto de los asuntos ni más ni menos que el caso Bárcenas, ha hecho no lo que ha podido sino aquello a lo que se ha atrevido ya que pudo llevar a Rajoy, basándose en sus célebres mensajes a su tesorero y amigo, si no al banquillo de los acusados sí al de los testigos como ahora vemos que puede hacerse.
Bermúdez tuvo los santos cojones de establecer como verdad judicial, en contra de lo que le interesaba al PP, que los atentados de Atocha no los hizo Eta sino un puñado de terroristas musulmanes, total que ha sido desterrado a París como juez de apoyo de no sé qué.
En cuanto al juez Eloy Velasco, no cabe duda de que los tiene pero que muy bien puestos ya que está sacando con todo el valor del mundo toda la mierda que puede de esa organización criminal que es el PP, aguantando a pie firme todos los intentos que éste hace para acabar con él por las buenas o por las malas, ascendiéndole o trasladándole, pero él parece que no se va a ir hasta que no haya desatado unas cuantas cosas más de las que tan bien habían atado Franco y su fiel monaguillo, Fraga.

1 comentario:

bemsalgado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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