domingo, 12 de noviembre de 2017

El factor humano












Puigdemont, desde Bruselas, “no nos dejemos atemorizar”.

Carme Forcadell ante el juez: “acepto y acato el 155; en cuanto a la proclamación de la república de Catalunya sólo era un deseo. Respecto a si seguiré delinquiendo a partir de ahora, no. O dejaré la política o lo haré todo como marca la ley”.

Y toda la prensa española, especialmente la del pesebre, se ha lanzado contra ella, llamándola de todo, desde embaucadora a traidora.

Pero ella, ayer noche, la pasó en la cárcel, en la mayor de las soledades y yo no sé si en el departamento de mujeres es distinto, pero, en el de hombres, como le recordaban a Junqueras tres graciosos policías cuando le advertían que a lo mejor allí, le arreglaban el ojo, del culo, por supuesto, puede pasarle al recluso cualquier cosa, por horrible que sea.

Yo no sé si alguno de ustedes ha pasado alguna noche en la cárcel, yo, una noche seguida entera, no, pero muchas horas, sí, preparando la defensa con un cliente. Desde entonces, soy otra persona.

No es el infierno, es algo mucho peor aún. Es como si todo el mundo, la tierra, el universo se hubiera hundido y tú estuvieras, allí, en el fondo, a oscuras y sin esperanza, para toda la eternidad.

Por supuesto, los que pueden se suicidan.

Yo creo que encerrar a un ser humano allí, para siempre es lo peor que puede hacerse con alguien, es mucho mejor acabar con él y que deje de sufrir.                 

Por eso me parece una crueldad casi infinita que alguien le desee a otro que lo metan en la cárcel.

Así las cosas, que Forcadell o cualquier otro de los independentistas presos haga lo que sea con tal de no acabar allí, en ese pozo sin fondo, en ese espejo del infierno, me parece lógico.

4 comentarios:

Futbolín dijo...

LA HUMILLACIÓN:
De los seis comparecientes ante el juez instructor del TS, uno quedó en libertad (imputado, pero en libertad); cuatro más quedaron en libertad provisional con una fianza de 25.000 € —cantidad a depositar en un plazo de siete días como máximo—, y la presidenta Forcadell se vio sometida a una medida inversa: prisión provisional eludible con fianza de 150.000 €. Eso quiere decir que si no se quiere ingresar en prisión hay que abonar dicho importe; mientras no se abone, se pierde la libertad.
Se podría admitir —que ya es mucho admitir— la diferencia de trato en cuanto al importe de las fianzas. Lo que no se puede admitir de ninguna de las maneras es que sin justificación se imponga una medida diferente a unos y a otra, con el resultado de tener que ir forzosamente a parar entre rejas. Decretar una fianza de 150.000 € a las diez de la noche demuestra una clara intención de encarcelamiento.
En efecto, por una parte, la ley prohíbe, salvo estrictas medidas de seguridad, llevar este importe encima. ¿Qué se habría dicho si la presidenta, al recibir el auto del juez de instrucción, abre su bolso, saca un fajo de billetes de 500 € y empieza a contar hasta 150.000 €? Imaginen el espectáculo y las consecuencias. Por otra parte, no hay oficinas bancarias abiertas para retirar este dinero o confeccionar un cheque bancario. Y lo que no es menos importante: ¿está abierta a esta hora la oficina de consignaciones del TS? O sea, blanco y en botella.
La foto era el ingreso (y la posterior salida) de Carme Forcadell de Alcalá-Meco. El precio, muy alto: cavar más y más el cementerio sentimental que aleja Catalunya de España, cavado a velocidad supersónica por una dirigencia española que entre sus múltiples defectos no tiene el de la inteligencia. Y una losa que lastra el estado de derecho: la sospecha permanente que, en algunos supuestos clave, más que separación de poderes, hay una tóxica convergencia de poderes.
Juan J Queralt
http://www.elnacional.cat/es/opinion/joan-queralt-la-humillacion_211611_102.html

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Magnífico, fubolín, magnífico.

Futbolín dijo...

https://twitter.com/Pablo_Iglesias_/status/930826465066745856

amics de miquel dijo...

Mucho tiempo sin decirte nada, pero continúo leyéndote. Certero el post; brillante y emotivo al tiempo.
Te lo he puesto en el Facebook que tenemos el grupo progressistes de la Safor. Un abrazo. Salut
Joan.

(Traspongo este certero post de mi amigo de píxeles y colega, abogado y procurador ya jubilado, culto antisistema y guerrero cascarrabias, JL Palazón. Frente a la frivolidad de los idiotas o perversos que a piñon fijo se alegran de la prisión y el ilegal e ilegítimo "derecho penal del enemigo" exigiendo la destrucción individual, familiar y social del los independentistas, desenado que se pudran en las cárceles, es de celebrar esta reflexión sobre las ideas, el compromiso, la humillación y la soledad en las celdas de estas personas que están arriesgando tanto por ponerse a la cabeza de 2 millones y pico de sus conciudadanos. Gracias, J.L.Palazón)

EL FACTOR HUMANO

Puigdemont, desde Bruselas, “no nos dejemos atemorizar”.
Carme Forcadell ante el juez: “acepto y acato el 155; en cuanto a la proclamación de la república de Catalunya sólo era un deseo. Respecto a si seguiré delinquiendo a partir de ahora, no. O dejaré la política o lo haré todo como marca la ley”.
Y toda la prensa española, especialmente la del pesebre, se ha lanzado contra ella, llamándola de todo, desde embaucadora a traidora.
Pero ella, ayer noche, la pasó en la cárcel, en la mayor de las soledades y yo no sé si en el departamento de mujeres es distinto, pero, en el de hombres, como le recordaban a Junqueras tres graciosos policías cuando le advertían que a lo mejor allí, le arreglaban el ojo, del culo, por supuesto, puede pasarle al recluso cualquier cosa, por horrible que sea.
Yo no sé si alguno de ustedes ha pasado alguna noche en la cárcel, yo, una noche seguida entera, no, pero muchas horas, sí, preparando la defensa con un cliente. Desde entonces, soy otra persona.
No es el infierno, es algo mucho peor aún. Es como si todo el mundo, la tierra, el universo se hubiera hundido y tú estuvieras, allí, en el fondo, a oscuras y sin esperanza, para toda la eternidad.
Por supuesto, los que pueden se suicidan.
Yo creo que encerrar a un ser humano allí, para siempre es lo peor que puede hacerse con alguien, es mucho mejor acabar con él y que deje de sufrir.
Por eso me parece una crueldad casi infinita que alguien le desee a otro que lo metan en la cárcel.
Así las cosas, que Forcadell o cualquier otro de los independentistas presos haga lo que sea con tal de no acabar allí, en ese pozo sin fondo, en ese espejo del infierno, me parece lógico.

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