miércoles, 8 de noviembre de 2017

La prueba indiciaria





Pues resulta que esto no es un paraíso democrático, como dicen algunos,  pero tampoco una república bananera, como dicen otros, tal vez la cosa esté en un término medio, afirma mi vecino porque ha visto en la tele al magistrado portavoz de jueces para la democracia admitir que el inspector de policía Sr. Morocho, encargado por la autoridad competente de dicha fuerza de seguridad de supervisar la actuación policial en el juicio de la Gürtel, está diciendo la verdad al afirmar que tanto Arenas, como todos los demás secretarios del PP han cobrado de la caja B del partido sustanciosos estipendios.

Bien, esto no escandaliza insuperablemente a nadie pero es que el susodicho inspector afirma algo que mucha gente  sospecha pero que nadie se había atrevido a afirmar hasta ahora ni siquiera indiciaramente: que el presidente Rajoy también había cobra de la famosa caja del PP.

Y se ha armado la de Dios, porque que el propio Rajoy no haya tenido más remedio que admitir públicamente que él efectivamente le había remitido a Bárcenas el ya famosísimo mensaje: “Luis, sé fuerte, hacemos lo que podemos”, no significa más que eso, como bien dice nuestro presidente, que él le recomendaba a su amigo Luis que fuera fuerte, que aguantara como un jabato, pero que confiara en Dios y en él, porque los dos estaban haciendo todo lo que podían y no formaban, desde luego, ambos, una mala pareja, pero que, ahora, venga el tal inspector Morocho y afirme ni más ni menos que Rajoy, el presidente de todos los españoles, los que le votan y los que no, también había cobrado sus buenos sobresueldo de la famosa caja B, aunque esto sólo está probado indiciariamente, es un poco fuerte, ¿no?

De modo que la cuestión ahora se centra en el significado de esa jodida palabreja “indiciariamente”, un   concepto tan difícil que, por lo menos, el ministro de justicia, el inefable Catalá, admite que no sabe lo que significa, así que no tenemos mas remedio que recurrir a la máxima autoridad competente en esto del lenguaje. 

Y, allí, leemos que “La palabra “indiciariamente” no está registrada en el Diccionario. La entrada que se muestra a continuación podría estar relacionada:

indiciario, ria
1. adj. Der. Relativo a indicios o derivado de ellos.
prueba indiciaria

Indicio:
1. tr. Dar indicios de algo por donde pueda venirse en conocimiento de ello. 2. tr. Sospechar algo o venir en conocimiento de ello por indicios. 3. tr. Dar a entender algo a alguien.(Del lat. indicium). 1. m. Fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido. La fuga del sospechoso fue un indicio de su culpa. 2. m. Cantidad pequeñísima de algo, que no acaba de manifestarse como mensurable o significativa. Se hallaron en la bebida indicios de arsénico.

Y aquí, precisamente aquí, está el problema.

En los llamados papeles de Bárcenas se realizan anotaciones de entregas a Resultado de imagen de anotaciones papeles Bárcenas en la que se reflejan los pagos Rajoy, rodrigo Rato...

y todos y cada   uno de los folios de los libros de caja en los que se llevaba este negra contabilidad estaban validados por los check de los señores Lapuerta y Bárcenas, y tenían tanta veracidad que no se tiene noticia de que ninguno de los sucesivos Secretarios del PP pusiera nunca ninguna pega a estas anotaciones en las que salían de la contabilidad del PP cantidades tan importantes como las que acabamos de transcribir.

Estos ¿son indicios, o mejor, pruebas indiciarias, o son pruebas en documentos privados como otros millones de ellas que se admiten todos los días en los juzgados y tribunales de toda España?

Y, sobre ello, toda la maravillosa prensa española no dice una sola palabra, no tiene tiempo, está demasiado ocupada con Venezuela y Cataluña.

2 comentarios:

Futbolín dijo...

Es igual aunque le hubiesen filmado robando directamente al Marrano, la judicatura franquista no le condenaría mas que a entrar en su sede bajo palio, todo está podrido, salvo alguna cosa que sirve para bien poca cosa ante la estulticia caspañola que prefiere evitar que Cataluña se escape ya que ellos no tienen huevos de hacerlo por su espíritu de esclavos complacientes, como dice Trevijano los genes que han quedado en Caspaña, después de los genocidios franquistas y de las gentes que huyeron al exilio son mayormente cobardes y por lo tanto envidiosos.

Futbolín dijo...

http://iniciativadebate.net/2017/11/11/carta-de-un-castellanohablante-a-un-amigo/

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