lunes, 22 de enero de 2018

La división de poderes

Puigdemot, a su llegada este martes al aeropuerto de la capital danesa./

¿Puede un juez, por motivos políticos, abstenerse de cumplir la ley?

Pues esto es lo que puede haber hecho Llarena, el magistrado del Tribunal Supremo encargado de la instrucción de los delitos cometidos con motivo del llamado “procés”.

Instado, como es normal por el Ministerio Fiscal, ha resuelto en contra de lo solicitado, fundamentándose en:

1º) que no va a acceder a "la jactancia del investigado de ir a desplazarse a un concreto lugar" y dice que este ardid, no tiene otra finalidad que buscar la detención;

2º) avisa que la estrategia de Puigdemont ha venido motivada por "la imposibilidad legal de optar a una investidura sin comparecer en el Parlamento". La provocación de una detención en el extranjero, busca que el investigado pueda pertrecharse de una justificación de que su ausencia no responde a su libre decisión como prófugo de la justicia, sino que es la consecuencia de una situación que le viene impuesta. La intención, insiste, era "subvertir la finalidad de un instrumento procesal que está previsto para garantizar la observancia del ordenamiento jurídico, convirtiéndolo en un mecanismo que le posibilite burlar el orden legal que rige la actividad parlamentaria";

3º)El expresidente busca favorecer la estrategia anticonstitucional e ilegal que el procedimiento que se instruye "está llamado a poner término", "forzando además un contexto en el que poder delegar su voto, como si estuviera en el mismo supuesto que quienes están a disposición de este tribunal y han sido provisionalmente privados de su libertad". O sea que se quiere instrumentalizar la privación de libertad para alcanzar la investidura y el voto que parlamentariamente no puede obtener, pero perseverando el investigado en eludir su sujeción al proceso penal, evitando someterse a la jurisdicción nacional y oponiéndose desde el extranjero a la extradición que pueda cursarse". "No puede pretender ser presidente del Gobierno de Cataluña si libremente elude su comparecencia ante la cámara que ha de votarle";

4ª)los instrumentos de privación de libertad, que la Constitución española y el ordenamiento jurídico habilitan para la mayor eficacia del orden legal, no pueden desplegarse para facilitar su transgresión y ruptura. “Y la remota posibilidad de que el desplazamiento del investigado no responda a lo que se ha expuesto, sino a una exclusiva inquietud académica, no hace razonable que no se contemple la posibilidad que se expresa, obligando a posponer la orden de detención a un momento -no necesariamente lejano- en el que el orden constitucional y el normal funcionamiento parlamentario, no se encuentren en riesgo por una detención que- como el Ministerio Fiscal defiende- sería lógica en otro contexto”;

5º) la retirada, en su día, de la orden internacional de detención de Puigdemont, se hizo tras constatar que las órdenes de detención, lejos de facilitar un adecuado desarrollo del procedimiento, "podían introducir una restricción inaceptable del objeto del proceso, pues al ser posible que el Estado requerido (…) denegara parcialmente la ejecución de las órdenes de detención, se posibilitaba una restricción del título de imputación para los investigados que se encuentren fugados, lo que dificultaría la respuesta homogénea que había justificado la acumulación de las actuaciones ante este tribunal";

6ª) contra lo expresado por "sectores interesados", la restricción del título de imputación por un Estado extranjero a quien se peticiona la entrega de un prófugo de la justicia, no es muestra de que la calificación penal de los hechos por la jurisdicción española sea inadecuada o errónea. En todo caso, la decisión de retirada de la euroorden no descansa en una desconfianza respecto de la actuación jurisdiccional de un Estado en concreto, sino en las lógicas divergencias que, en delitos complejos, pueden existir entre los ordenamientos jurídicos de distintos Estados de la Unión. Unas divergencias no solo propiciadas por la diferente opción legislativa de los parlamentos, sino también por el hecho de estar en un momento inicial de la investigación;

7º) La Fiscalía decía que Puigdemont -reclamado por delitos de rebelión y sedición- está huido de la justicia española, y la Ley respalda que se solicite a las autoridades danesas que lo detengan en virtud del reconocimiento mutuo de las resoluciones judiciales en la Unión Europea, siendo así que además, el Código penal danés castiga con penas de hasta cadena perpetua revisable delitos similares.

Un juez tiene que resolver únicamente por motivaciones legales, no puede ser oportunista ya que, como dice el principio jurídico de universal aceptación “dura lex, sed lex”, la ley será muy dura pero  es la ley, no sólo para los reos de los delitos sino también para los jueces que los persiguen.

Si un juez, ante lo que dispone la ley, se pone a razonar sobre la oportunidad momentánea de ejecutarla, actúa  como un político, haciendo abstracción del principio de la división de poderes.






3 comentarios:

bemsalgado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
bemsalgado dijo...


"Algunos juristas -fuera, pero también dentro, del Tribunal Supremo- consideran que la resolución del magistrado Pablo Llarena () se basa en argumentos metaprocesales con los que el instructor valora, más allá del Derecho, las consecuencias políticas que pueden tener las decisiones jurisdiccionales.

La mayoría de los juristas consultados -fuera y también dentro del Supremo- piensan, por el contrario, que Llarena ha actuado de forma inteligente en la aplicación del Derecho, salvaguardando el proceso por rebelión que instruye y, al mismo tiempo, el prestigio del más alto órgano del Poder Judicial."

https://www.elespanol.com/espana/tribunales/20180123/razones-juez-llarena-acierta/279223305_0.html

TVE1-Desayunos: Una "tertuliana": "No SE HA caído en la trampa…".
La "otra": Puigdemont comete fraude de ley pretendiendo ser detenido.

Si no es delirio, lo parece, al menos a mí.
Y la Cospedal, de blanco armiño, pasando revista a la nueva D.A.A. que España tiene apostada en Letonia para pararle los pies a Rusia, y posteriormente conversando con "el ministro de defensa letón", demostrando así que la "diferida" continúa pletórica de facultades como colaboradora involuntaria de youtube.

Siguiendo los consejos "gregorianos" encargado del tráfico en la red de redes, porque el de la red de carreteras por el que cobra su sueldo le incordia, no me mueve a escribir cabreo alguno, muy al contrario lo hago por lo divertido que resulta el espectáculo que entre todos ofrecen cada día. (Cierto que si estuviera detrás de barrotes, en Extremera o donde fuera, poca gracia me haría claro)

"Tragarse sus propias palabras puede ser una dieta saludable", cita el DGT.
Este hombre va sufrir un empacho de letras. Puede consolarse. No será el único, visto lo que a la vista está.

Un abrazo, José.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Otro fuerte abrazo para ti, ben

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