viernes, 8 de enero de 2010

Derechos de autor, M.Molina versus R. Ibarra

76.- Comentario por eutiquio08/01/2010 @ 19:00
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Parabola/Rodriguez/Ibarra/naranjas/elpepiopi/20100107elpepiopi_4/Tes/

Hay que ser muy ventajista, como parece que lo es M. Molina, para hacer como que no entiende el esfuerzo denodado de Rguez. Ibarra para explicar lo que no necesita explicación. Que intentar cobrar eternamente derechos de autor por lo que es producto de nuestro cerebro es algo mucho peor que un crimen contra la justicia distributiva, es una aberración.

Ibarra no es un escritot; es un político, por tanto aunque no sea un analfabeto no puede contender en igualdad de condiciones con un profesional, “full time”, de la escritura como Muñoz Molina. Por eso hablamos de ventajismo.

El mismo ventajismo que supondría pedirle a M. Molina que fuera una mañana al despacho de la Presidencia de la Comunidad de Extremadura y comenzara a tomar decisiones sobre cuestiones cotidianas de dicha Presidencia.

No he conseguido hacerme con el enlace del artículo de Ibarra en EL PAIS para insertarlo aquí, pero en resumen, lo que en él defendía el extremeño, es lo que, en el fondo, subyace en la ley que regula la extinción del derecho hereditario de la propiedad intelectual de todas las obras de literatura, por ejemplo, pasado un cierto tiempo.

Las cuestiones esenciales a dilucidar son:

1-¿por qué debe primar el derecho de autor sobre el del público en general, cuál de los 2 bienes tutelables debe prevalecer?

Yo no sé, si en mi opinión, que está desde hace mucho tiempo formada y asentada, influye decisivamente mi condición de comunista, pero no me entra en la cabeza que el derecho de un sólo individuo, por mucho que se haya esforzado, por mucho que haya trabajado, deba prevalecer sobre el de toda la humanidad, en su conjunto, a aprovechar el producto de una persona que no es sino un eslabón más, en la cadena de instrucción y transmisión del conocimiento humano, en esa materia, tal como apunta Ibarra.

Reduciendo la cuestión al absurdo que, a veces, es un buen método para abreviar los debates, supongamos que el descubridor de la penicilina, en virtud de su derecho omnímodo de propiedad sobre su hallazgo, hubiera sido un loco o un retorcido y hubiera decidido que, como el descubrimiento era “suyo”, de su inalienable “propiedad”, se lo reservaba sólo para sí mismo y su familia y a los demás que les dieran morcilla. Esto, desde el punto de vista del derecho superior de la humanidad en general a hacer suyos todos los avances que se produzcan en el campo científico, pero es que, además, Fleming no trabajaba sólo ni se había hecho doctor en medicina por generación espontánea sino que había estudiado en una Facultad con profesores que no se habían reservado nada de todo lo que sabían y su investigación se realizaba en equipo, con la financiación de unos laboratorios, ¿por qué su hallazgo que, además, fue fruto de la casualidad, tenía que ser de su propiedad excluyente y exclusiva?

2-En el supuesto de que el derecho a prevalecer sea el de autor, ¿debe extenderse éste a los herederos y hasta cuándo?

¿Qué razón legitima que unos hijos que pueden aborrecer a su padre, que incluso le pueden haber hecho la vida imposible en lugar de prestarle cualquier tipo de colaboración, tengan derecho a seguir en el pacífico y sempiterno disfrute de un invento que a lo peor se produjo en contra de su voluntad, que hubieran preferido que su padre en lugar de a investigar se hubiera dedicado el ejercicio de la medicina en una consulta privada?

Y en el supuesto de que heredar lo creado o descubierto por el padre sea un derecho de los hijos, ¿este derecho es eterno y, si no lo es, hasta cuándo se extiende el mismo en el tiempo?

Todo esto es lo que R. Ibarra, con otro enfoque y otras palabras, planteaba al respecto, y frente a ello, M. Molina, escribe su artículo en el que incluso llega a burlarse del político.

A mí, la burla no me parece procedente en ningún caso, pero menos aún cuando creo, seguramente por error, que Ibarra, por muy mal que haya defendido su postura, en este caso tiene razón.

Buenas noches y buena suerte, que la seguimos necesitando.

2 comentarios:

Proust dijo...

Estimado y admirado Eutiquio:
Contesto esta entrada a tu amable comentario de esta mañana en el blog de Manolo Saco.

Tienes más razón que un santo al considerar que la desigualdad y por ello la indigencia de tantas personas es el único problema digno de considerar y solucionar con la máxima urgencia.
Muchas veces he defendido y manifestado que, si los humanos tenemos el estómago del mismo tamaño, tendremos también el derecho a llenarlo en la misma medida.
Correspondería, en primer lugar, a los poderes públicos : Gobierno, Justicia, Iglesia...la solución de tal problema con carácter prioritario. Los particulares podemos socorrer una emergencia, no una situación de hecho, o generalizada.
Ocurre que los gobiernos, según las ideologías, pueden ser más proclives a la tendencia hacia igualdad , unos, o bien creen que la sociedad funciona mejor con la explotación y la desigualdad, otros. Unos y otros, aunque en distinta medida, están condicionados por los poderes económicos, las grandes empresas multinacionales, que les dejan poco margen, que además coinciden y favorecen una de las ideologías antes descritas.
La justicia..., que te voy a contar a ti . Me das cien vueltas. La alegoría la pinta ciega y eso no puede ser. Ha de tener rostro humano con los ojos bien abiertos y distinguir entre quien roba una gallina por necesidad y quien colecciona cromos morados de a 500. Pues con todo, lleva un parcho pirata en el ojo derecho y es bizca o revirá del izquierdo. Ideológicamente también es partidaria del mismo sistema económico de la desigualdad.
La iglesia que conocemos no sigue la doctrina de Cristo, ni Cristo hubiera esto sus dirigentes. Los expulsaría del templo a zurriagazos por mercaderes.
Mal panorama, eutiquio. Podemos denunciarlo, podemos predicar compartiendo, pero no somos Rambo.
Sigo pensando que es una canallada que haya tantas familias en la miseria. Son tiempos muy difíciles, aunque tú y yo los hemos conocido otros muy crudos.
No nos engañemos. Los parados de las empresas del D. Gerardo Díaz Ferrán no los ha mandado al paro Zapatero, como predica Montoro con su voz de pito. Tal vez tengan algo que ver para que suba al poder Rajoy, como en su día usaron todas las tretas y conspiraciones para colocar en el poder a un personaje tan abyecto como el anterior presidente del gobierno.
Seguro que si no nos defendemos, aunque sea dentro de este sistema imperfecto, volvemos a las andadas, corregidas y aumentadas. Hay que distinguir entre lo malo y lo peor.
Un cordial saludo.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Magnífico comentario, querido Proust.

No sabes cuánto te agradezco que, al fin, lo hayas hecho cuando yo creía, vista tu participación en el blog de Saco, que lo habías dejado de lado por cualquier motivo, lo que ciertamente me extrañaba dada tu seriedad y el cumplimiento que haces de tus promesas.
Compruebo que estamos totalmente de acuerdo, como, por otra parte, es natural siendo como somos tú y yo, como también lo hago con tu decisión de contestarme aquí, en mi blog, que se honra con tu presencia y no es un cumplido, dada la postura que mantienes de no extenderte mucho en el blog de Manolo.

Creo que haces bien. Pero es que yo, que tengo, siempre he tenido vocación de predicador, quiero convencer al mayor número posible de conciudadanos para que adopten mi manera de pensar que creo, estúpidamente, seguro, que sería bueno para solucionar algunos de esos problemas que pensamos que afligen a nuestro desdichado país.

Espero que no sea ésta la última vez que te reciba por aquí.

Un fuerte y agradecido abrazo,

calificacion de las entradas